El secretario de Estado Colin Powell declaró hoy que Estados Unidos está "decepcionado" con la oposición que ha recibido de México, Chile y Canadá en el debate que precedió a la campaña militar que destituyó al líder iraquí Saddam Hussein.
Dando a entender que el gobierno del presidente George W. Bush pudo haber esperado una posición de esa naturaleza de otros países del mundo, pero no en particular de esos tres, Powell dijo que no estaba en la agenda de Washington un complot para pagar con la misma moneda a los que consideró como "estrechos amigos nuestros".
"¿Estamos decepcionados? Sí. ¿Se ha producido una tensión como resultado de esa decepción? Sí. ¿La vamos a superar? Con seguridad, lo haremos", dijo Powell en una entrevista con Heny Champ de la Canadian Broadcasting Corporation (CBC).
Los comentarios, difundidos a través del Departamento de Estado, son los más duros formulados por Powell sobre la vuelta de espaldas que Estados Unidos recibió de México, Chile y Canadá en el caso Irak.
Tienen, sin embargo, un tono parecido con las expresiones hechas hace 15 días por el representante comercial estadounidense Robert Zoellick, quien habló de la decepción estadounidense pero sólo para referirse a Chile.
"Pero, con respecto a Canadá, con respecto a México, con respecto a Chile, éstos son estrechos amigos nuestros - los tres - y vamos a encontrar formas de avanzar. No estamos complotando en el sótano del Departamento de Estado o el Pentágono o la Casa Blanca o cualquier otro lugar sobre cómo quedar a la par con estos tres amigos".
Canadá y México son no sólo vecinos fronterizos de Estados Unidos sino socios de éste en el Tratado de Libre Comercio para América del Norte (NAFTA). Chile terminó en diciembre la negociación de un acuerdo similar, que está a la espera de aprobación por el Congreso.
Pero, Chile y México - más que Canadá - han sido de especial figuración para Estados Unidos en el debate, debido a que son miembros temporales del Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas, donde su oposición llegó a niveles críticos.
Powell no pudo obtener en ese panel los nueve votos mínimos que necesitaba para aprobar una segunda resolución que le diera respaldo internacional a su campaña militar. El y Bush fueron severamente criticados por la oposición demócrata por lo que fue calificado como "el desastre diplomático" del gobierno.
Quizás aun con los nueve votos en favor de Estados Unidos, la resolución hubiese fracasado debido a que Francia amenazó con emplear su poder de veto para oponerse.
El presidente mexicano Vicente Fox ha estado hablando esta semana de la decepción estadounidense por su oposición, y el presidente chileno Ricardo Lagos no oculta sus temores de que el tratado con Chile sea intencionalmente demorado por Bush y el Congreso en su proceso de aprobación.
Lagos, sin embargo, ganará a Fox en la iniciativa para tratar de limar las asperezas al enviar a su canciller Soledad Alvear para hablar el lunes con Powell, aprovechando una actividad en el Departamento de Estado organizada por el Consejo de las Américas.
"La ministra de Relaciones Exteriores de Chile estará aquí para verme el lunes, y estoy seguro que ella y yo tendremos una gran conversación", dijo Powell en la entrevista con la CBC.
Powell dijo que "nuestros vecinos son democracias soberanas que pueden determinar cuales deben ser sus posiciones".
"Obviamente, vamos a presionar nuestro caso", agregó.
El miércoles, Regina Vargo, la principal negociadora estadounidense de tratados de libre comercio con países latinoamericanos, se reunió con el embajador de Chile en Washington Andrés Bianchi, en la residencia diplomática chilena, en el inicio de un reacercamiento de las partes.
Vargo, subdirectora de la oficina de Zoellick, dedicó gran parte de su breve intervención a elogiar la vida profesional de Bianchi, considerándolo como "el hombre clave" en las negociaciones con Chile.
Pero, cuando habló con los periodistas, se mostró cautelosa sobre lo que le espera al tratado.
Consultada acerca de si era "optimista" acerca del proceso que le aguardaba al tratado comercial, Vargo dijo: "Estoy confiada en que el gobierno de los Estados Unidos tomará la gestión del acuerdo de libre comercio en el momento apropiado". AP