Desde mañana miércoles y hasta fin de mes los usuarios del Fonasa con tres años o más de antigüedad podrán cambiarse de prestador de servicio de salud si así lo desean. Hay más de un millón de personas en condiciones de hacerlo.
La medida comprenderá también a los 102.000 usuarios del sistema que en su momento no eligieron prestador de servicios y a quienes el Ministerio de Salud Pública (MSP) les asignó ASSE de oficio también pueden cambiarse.
En 2009, año en que empezó a realizarse "la movilidad regulada", más conocida como apertura del "corralito" mutual, se produjo un cambio que alcanzó al 9% de los habilitados. En 2010 disminuyó a 6,8% y en 2011 los que se cambiaron fueron el 6,4%. Según Salud Pública, este año la movilidad se dará de forma similar al año pasado.
Los datos recabados al 31 de diciembre de 2011 indican que hasta el momento son 1.054.000 las personas que tienen derecho al cambio de mutualista, aunque esa cifra puede incrementar porque todavía no se tiene contabilizado el mes de enero.
La directora general del Sistema Nacional Integrado de Salud (SNIS), Elena Clavell, explicó al portal de noticias de la Presidencia que se pueden realizar excepciones para los que no estén habilitados para el traspaso de mutualista, pero esa decisión le compete a la Junta Nacional de Salud (Junasa).
Este órgano del MSP las otorga cuando se trata de un cambio de domicilio o cuando un usuario manifiesta su disconformidad con el prestador, aunque esto requiere una justificación que Junasa luego evalúa.
Al mismo tiempo, durante todo el año una persona puede cambiarse a ASSE o a un seguro privado. También se permite el pasaje de una institución a otra de menor costo -por ejemplo, de una mutualista a ASSE o de un seguro a una mutualista-. Al respecto, Clavell declaró que "la condición económica de una persona puede verse alterada de un momento a otro" y por eso se permiten esas modificaciones.
Por otra parte, la jerarca recordó que desde el punto de vista sanitario todos los prestadores de salud están sujetos a la regulación de Salud Pública, aunque no en materia financiera.
Todos estos movimientos de personas en las fechas que se aproximan alertan a las autoridades del Banco de Previsión Social (BPS) por lo que se denomina "intermediación lucrativa", que es cuando los promotores de las mutualistas se acercan a los usuarios ofreciéndoles una ventaja económica para que acepten afiliarse a la mutualista que representan.
Según el BPS, la intermediación lucrativa es delito.
Por eso, la vicepresidenta del BPS, María del Rosario Oiz, dijo estos días que el interesado en cambiar debe ir a la mutualista a la que se quiere pasar y allí expresar su voluntad, que no tiene que ir al BPS ni a la mutualista en la que se encuentra actualmente, explicó a El Espectador.
Las cifras
6,4% es el porcentaje de usuarios del sistema mutual que en el año 2011 se cambió de institución de asistencia médica colectiva.
1: más de un millón de personas afiliadas a las mutualistas hoy está en condiciones de cambiarse desde el miércoles 1°.