TENSIÓN
El Ministerio de Relaciones Exteriores manifestó su "solidaridad con el pueblo y las autoridades de Israel" tras los tres ataques de la última semana.
Cancillería expresó este miércoles a través de un comunicado su "más enérgica condena ante los atentados perpetrados contra ciudadanos israelíes en la última semana".
Tres ataques en una sola semana que se saldaron con 11 muertos tensan a Israel, donde las fuerzas de seguridad están en alerta máxima y temen un repunte de violencia aún mayor a pocos días del inicio del mes sagrado musulmán de Ramadán.
"Uruguay reitera su profundo repudio a todo acto de terrorismo, convencido de que no existen razones de índole política, ideológica, filosófica, religiosa, étnica, racial o de otra naturaleza que justifiquen este tipo de actos", destacó el Ministerio de Relaciones Exteriores, que extendió sus "condolencias hacia los familiares de las víctimas" y expresó su "solidaridad con el pueblo y las autoridades de Israel".
Atentados en el Estado de Israel:
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— Cancillería Uruguay ?? (@MRREE_Uruguay) March 30, 2022
Situación inusual
Hacía más de una década que no se registraban tantas muertes en tan poco tiempo producto de ataques en Israel, donde hoy se respira un clima de absoluta tensión, con menos gente en las calles y miradas cargadas de temor y desconfianza.
El ataque de este martes en la ciudad ultraortodoxa de Bnei Brak, que causó la muerte de cinco personas, terminó por confirmar la tendencia: el país enfrenta una de las olas de ataques más graves desde la Segunda Intifada.
El incidente de ayer siguió a un ataque con armas de fuego en la ciudad de Hadera el domingo, en el que murieron dos policías israelíes, y a otro con cuchillo el martes de la semana pasada en Beersheva, en el que fallecieron cuatro civiles.
"Una ola de terrorismo árabe asesino", denunció ayer el primer ministro, Naftali Benet, sobre los eventos de la última semana, que llegan a días del comienzo este sábado del mes de Ramadán, un período que se suele caracterizar por un aumento de la tensión en la zona y hasta picos de violencia como el que desencadenó la escalada bélica con las milicias de Gaza en mayo del año pasado.
Este miércoles está prevista una reunión del Gabinete de Seguridad, en la que se espera se tomen medidas para detener esta serie de ataques, tras fuertes críticas contra las fuerzas de seguridad tanto desde la oposición como por parte de la población por no haber logrado evitar los episodios de la última semana.
Durante el día de hoy, el ministro de Defensa, Beny Gantz, ordenó el despliegue de 1.000 efectivos adicionales del Ejército en distintos puntos del país y en Cisjordania ocupada y, según medios, la Policía pidió al Gobierno que autorice un presupuesto para reclutar a 4.000 nuevos oficiales.
El ministro de Exteriores, Yair Lapid, señaló hoy durante una conferencia de prensa en Jerusalén con su homólogo austríaco que Israel "no dejará que los terroristas determinen su política" y llamó a "mantener la unidad y el autocontrol".
Lo más destacado de esos incidentes, sin embargo, fue su reivindicación por parte del grupo Estado Islámico, algo casi sin precedentes en el país y que desencadenó una serie de redadas en ciudades árabes y la detención de 12 personas por presuntos lazos con el grupo terrorista.