ANTE EL PARLAMENTO

Superdotación: presentan proyecto

Se presentó al Parlamento un proyecto que propone la creación de una Comisión Honoraria en Altas Habilidades / Superdotación.

Niño superdotado. Foto: AFP.
Foto: AFP.

A los 6 años le gustaba leer el diario, sobre todo leía política y actualidad. A los 8 le empezaron a interesar los aviones y sabía de memoria todo lo que tuviese que ver con la aviación. Ese fue el mismo año en el que le compraron una computadora. A los 12 aprendió a leer balances de los bancos locales. A esa edad tenía el conocimiento promedio de alguien que estudia para ser contador. A los 15, aprendió a programar solo. Ahora, con 21, trabaja de forma particular en “modificar la carta orgánica del Banco Central del Uruguay” y tiene “una ronda de financiación abierta para poner en marcha una compañía de tecnología que pueda transformar el sistema de pagos a nivel local”. Además, es programador autodidacta, estudiante de la carrera de ingeniería en Biotecnología de la Universidad ORT Uruguay, y “coordinador ad hoc - Asuntos Parlamentarios del Grupo de Investigación en Altas Habilidades/Superdotación”

Ignacio Rodríguez Robledo nació en 1999. En agosto de 2019 fue identificado con superdotación en el Grupo de Investigación en Altas Habilidades / Superdotación de la Universidad de la Empresa (UDE). Antes de eso, dice, “todo era un desastre”.

Ahora, presentó al Parlamento un proyecto que propone la creación de una Comisión Honoraria en Altas Habilidades / Superdotación con la intención de que, entre otros asuntos, asesore en el tema al Ministerio de Educación y Cultura y diseñe, coordine y evalúe las políticas y programas para el desarrollo de programas especializados para el alumnado con Altas Habilidades / Superdotación.

Hizo la escuela sin estar de acuerdo con muchas cosas, entre ellas, la forma de enseñar de sus maestras. A Ignacio le ponían un ejercicio y lo resolvía en 15 segundos. Después, recuerda, “daba vuelta la clase”. Por eso, todos los días la maestra llamaba a su casa para reportar su problemas de conducta. A los 8 años lo diagnosticaron con hiperactividad y déficit atencional y lo medicaron. Su madre, dice Ignacio, se dio cuenta de algo no estaba bien y decidió no darle la medicación.

En el liceo la historia fue la misma: hizo hasta segundo, repitió tres veces tercer año y quiso abandonar. Pero, un día se le dio por investigar y se encontró con que podía hacer los últimos tres años en uno solo. Presentó a una institución de enseñanza privada el informe de su identificación con altas habilidades / superdotación (dice Ignacio que no es un diagnóstico porque no se trata de ninguna enfermedad) y en 2019 cursó alrededor de 23 materias. Aún no las pudo terminar porque con la pandemia por coronavirus todo se le atrasó, pero igual pudo empezar la facultad.

En Uruguay hay alrededor de 70.000 niños y adolescentes entre primaria y secundaria que tienen altas habilidades / superdotación, según publicó el semanario Búsqueda en su última edición. Hay, también, un bache muy grande a nivel de formación docente, de identificación y de registro.

Cuando Ignacio se sumó al Grupo de Investigación de la UDE, en el que 50 personas fueron identificadas con superdotación, empezó a investigar. De esa forma le surgió redactar, presentar y trabajar por el proyecto de la Comisión Honoraria en Altas Habilidades / Superdotación.

“Con esto busco dos cosas. Primero romper mitos: no somos unos enfermos. Segundo romper estereotipos: no somos tipos de lentes que se la saben todas. Yo no tengo por qué saber todo, si no iría a clase”.

Que el estado los reconozca

Que se formara la Comisión Honoraria en Altas Habilidades / Superdotación, que además, de acuerdo a la investigación que llevó adelante Ignacio requeriría de pocos recursos, y que estuviera contemplada en el presupuesto, es una manera de que el estado reconozca que hay gente con superdotación. Eso, dice Ignacio, es algo histórico.

grupo de investigación

Cómo se identifica: el proceso

En 2017 Ignacio Rodríguez leyó una nota sobre superdotación en el suplemento Qué Pasa de El País y se sintió identificado. Hasta ese momento todos los diagnósticos que le habían dado habían sido errados. Dos años más tarde acudió al grupo de Investigación en Altas Habilidades / Superdotación de la Universidad de la Empresa, en el que se identificó a 50 personas.

“A mí haber sido identificado como superdotado me ayudó a saber cómo puedo conseguir ciertas cosas. Por ejemplo cómo puedo corregir la forma de relacionarme, cómo bajar algún cambio porque ando en muchas cosas. Me ayudó a entender cómo soy yo y saber cómo portarme frente al resto. Es una herramienta de validación, también, porque me permitió terminar el liceo y empezar la facultad, más allá de los exámenes que debo”. Me hubiera quedado estancado en tercero”.

Es que, según dijo a Búsqueda Mariana Carignani, representante del grupo de investigación, “actualmente en Uruguay alrededor del cincuenta por ciento de las personas con altas habilidades de superdotación tienen diagnósticos errados”.

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