EN ENTREVISTA
El intendente de Canelones confesó en una entrevista con la Agencia EFE que "a veces imagina" ser el político que devuelva a la izquierda a la Presidencia del país.
Identificado por el exmandatario José Mujica como una especie de sucesor, el actual intendente de Canelones, Yamandú Orsi, confesó en una entrevista con la Agencia EFE que "a veces imagina" ser el político que devuelva a la izquierda a la Presidencia del país, lo que consideraría "un orgullo".
Docente de formación y dedicado a la política por "la posibilidad de transformar la realidad", el político brindó la entrevista en un tranquilo bar de La Paz, donde dijo que observa con "cautela" una reciente encuesta que lo sitúa, entre un mar de indecisos (un 30 %), como el candidato con mayor intención de voto, con un 18 % de apoyo, 8 puntos más que el actual secretario de Presidencia, Álvaro Delgado, y 9 sobre la intendenta de Montevideo, Carolina Cosse.
Sin que aún haya oficializado su candidatura a las elecciones de 2024, a nadie escapa que es uno de los nombres más destacados dentro del Frente Amplio (FA) y que ha sido mencionado públicamente por Mujica como 'su' candidato para las elecciones de 2024.
"Lo tomo como un privilegio, como un orgullo que alguien como Pepe me identifique, no más que eso ni menos que eso, por favor; es un honor", indicó Orsi, aunque reconoció que eso no asegura un triunfo, pues "la ciudadanía piensa con cabeza propia y decide en base a convicción".
El político valoró como "única" la figura del exguerrillero que llegó a presidir Uruguay entre 2010 y 2015. "Alguien que haya trascendido fronteras (desde Uruguay) como Pepe no conozco. Tiene que ver con algunas posturas y con una actitud ante la vida que lo ubica en un lugar muy diferente a la clase política normal", explicó.
En su opinión, un aspecto relevante de Mujica es que "fue el que más entendió el rol de lo productivo y del interior del país y permitió conectar al Frente Amplio urbano, capitalino, con ese Uruguay profundo". Algo en lo que, opinó, deberá abundar la formación para captar votos perdidos en 2019.
"Cuando un partido, fundamentalmente desde la gestión, se instala en una especie de entelequia decisoria y pierde contacto con la realidad le pasa lo que nos pasó", comentó sobre la derrota del Frente Amplio tras 15 años de Gobierno.
Sobre el actual Gobierno, liderado por Luis Lacalle Pou, Orsi opinó que "hay una excesiva centralidad en la figura del presidente" y que eso lleva a que "se desdibuje el resto". "Creo que hay una dosis muy vertical de ordeno y mando y eso es un análisis que hago hacia la interna del Gobierno y a los partidos del Gobierno", dijo Orsi, y acotó que la gestión de la pandemia no la llevó "tan mal".
Sin embargo, criticó la política económica y social y los pasos dados en relaciones internacionales por el Ejecutivo.
Respecto a la primera, aseveró que "hay una especie de obsesión por el achicamiento o el retroceso (del Estado)" y, sobre el segundo aspecto, ve que "los mensajes para la política exterior están demasiado condicionados por claves de la política interior".
En concreto, la intención del Ejecutivo de flexibilizar las reglas del Mercosur e, incluso, negociar acuerdos fuera del bloque es un "acto de poca humildad", según Orsi.
Además de valorar como "positivo" que Lacalle lo considerara meses atrás un "contendiente", Orsi confesó que "no ha soñado" con llevar la banda presidencial, aunque "a veces" lo ha imaginado. "Desde la responsabilidad en un colectivo como mi partido, ahí sí me lo he imaginado. Lo que implicaría. Y como tengo mucha vocación de equipo, esa es una marca mía, no esa imagen de la banda y lo simbólico, sí desde asumir nuevas responsabilidades e ir por más", reconoció.
Al ser consultado sobre si querría ser el político que devuelva la izquierda al poder en Uruguay, concluye: "Si alguien te dice que no y es político de izquierda, desconfía. Sí, claro, es divino (...) Sería un orgullo, un honor".