100 AÑOS DE ELECCIONES: 1989

Con Luis Alberto Lacalle, el Partido Nacional de nuevo en el gobierno

La opción principal estuvo entre el nieto de Luis Alberto de Herrera y el sobrino nieto de José Batlle y Ordóñez (e hijo de Luis Batlle Berres).

Luis Alberto Lacalle y Gonzalo Aguirre celebran el triunfo electoral la noche del 26 de noviembre de 1989. Foto: Archivo El País
Luis Alberto Lacalle y Gonzalo Aguirre celebran el triunfo electoral la noche del 26 de noviembre de 1989. Foto: Archivo El País

El 26 de noviembre de 1989, Luis Alberto Lacalle ganó las elecciones y se convirtió en el único blanco presidente de la República en el siglo XX. Los dos gobiernos anteriores del Partido Nacional, entre 1959 y 1967, habían sido bajo el régimen colegiado.

Si las elecciones de 1984, las primeras tras la dictadura, tuvieron como ejes el restablecimiento de las libertades y la afirmación de las instituciones democráticas, en 1989 el debate giró alrededor de propuestas para el desarrollo del país. En ese sentido, la elección se decidió entre el lema “Creer para crecer” de Lacalle y el “Para volver a vivir” de Jorge Batlle, ambos partidarios de una mayor apertura de la economía.

Otro detalle reveló la importancia de las tradiciones en la política uruguaya: la opción principal estuvo entre el nieto de Luis Alberto de Herrera y el sobrino nieto de José Batlle y Ordóñez (e hijo de Luis Batlle Berres).

Jorge Batlle, que ya había sido candidato presidencial en 1966 y 1971 y no pudo serlo en 1984 debido al tardío levantamiento de su proscripción por la dictadura, se postuló nuevamente superando la resistencia interna del propio presidente Julio María Sanguinetti, que prefería a su vice, Enrique Tarigo. Batlle exigió la realización de una interna previa el 28 de mayo, en la cual venció a Tarigo. Además, el expresidente Jorge Pacheco Areco volvió a comparecer como candidato y a último momento se añadió la postulación de Hugo Fernández Faingold.

Desde 1985, el candidato natural del Partido Nacional parecía Wilson Ferreira Aldunate, pero enfermó de cáncer y falleció en marzo de 1988. Sin su líder, la hasta entonces mayoría partidaria se dividió, con una fórmula del Movimiento Por la Patria (Alberto Zumarán-Guillermo García Costa) y otra del Movimiento Nacional de Rocha (Carlos Julio Pereira-Uruguay Tourné). Mientras tanto, Lacalle, que había logrado la unificación de los grupos herreristas, se postuló junto a Gonzalo Aguirre, antiguo dirigente del Movimiento de Rocha.

“La tarea esencial del próximo gobierno será restablecer como valor esencial en la República que la prosperidad es posible”. (Luis Alberto Lacalle, en un acto de campaña el 20 de noviembre de 1989)

Al iniciarse la campaña, Zumarán se perfilaba primero entre los blancos y Batlle como el posible vencedor de las elecciones, pero Lacalle terminó ganando con amplitud la interna blanca y superando por apreciable margen a Batlle.

Este resultado fue adelantado por la mayoría de las encuestas, que ya habían ganado terreno en las campañas. También acertaron el triunfo del Frente Amplio en Montevideo, el gran logro ese año de la coalición de izquierda, que en lo nacional había postulado al general Líber Seregni a la Presidencia, acompañado por Danilo Astori, figura emergente en temas económicos.

Además, apareció una nueva coalición, el Nuevo Espacio, impulsado por dos grupos separados del frenteamplismo ese mismo año, el Partido por el Gobierno del Pueblo (bajo cuyo lema votó) y el Partido Demócrata Cristiano, más la Unión Cívica. El candidato presidencial fue Hugo Batalla, abogado de presos políticos durante la dictadura, incluso del propio Seregni. Más que al Frente Amplio, terminó quitándole votos por izquierda al Partido Colorado.

Una novedad fue la primera mujer candidata a la Presidencia en la historia del país: Nancy Espasandín, del Partido Convergencia.

El candidato en broma que muchos creyeron cierto
Ricardo Espalter en un acto de su personaje "Pinchinatti". Foto: Archivo El País

Durante algunos meses de 1989 alcanzó fama e incluso seguidores un candidato en broma, que muchos tomaron en serio: Pinchinatti, un personaje del programa cómico Decalegrón, interpretado por el gran Ricardo Espalter.

Pinchinatti, que se postulaba por el Partido Unificado Tradicionalista (PUT), comenzó con sus “actos proselitistas” desde el balcón de una casa vecina a Canal 10, lanzando propuestas estrafalarias, de alguna manera inspiradas en Domingo Tortorelli, aquel candidato insólito pero real de la década de 1940.

Por ejemplo, el personaje proponía trasladar a la gente a sus empleos en coches oficiales los días de paro de transporte, o vender dirigentes en vez de futbolistas para defender al fútbol uruguayo.

El éxito determinó que el “candidato” llegara a organizar su propio mitín ante un Palacio Peñarol repleto. Incluso tuvo su jingle: “Pinchinatti también tiene madre, Pinchinatti también tiene fe/Pinchinatti es un hijo de pueblo/Pinchinatti crece, yo lo votaré”. Para saludar a sus seguidores, Pinchinatti levantaba su mano derecha abierta mientras la sostenía con la izquierda.

La repercusión del personaje fue tan grande que los responsables del programa temieron que muchas personas confundieran ficción con realidad, por lo cual Espalter salió a aclarar ante las cámaras de televisión, quitándose el bigote postizo del personaje, que se trataba apenas de un sketch cómico. Se asegura que, pese a todo, en aquellas elecciones hubo algunos votos para Pinchinatti, que resultaron por supuesto anulados.

La “reforma de los jubilados” logró amplio respaldo

En forma simultánea con las elecciones se sometió a plebiscito un proyecto de reforma constitucional impulsado por organizaciones de jubilados, que apuntaba a vincular los ajustes de las pasividades con la variación del Índice Medio de Salarios.

La gravitación del voto de los ciudadanos pasivos determinó que casi todos los candidatos y sectores se pronunciaran a favor de la reforma, pese a las advertencias sobre sus efectos inflacionarios. Solo se pronunciaron públicamente en contra Jorge Batlle y Hugo Fernández Faingold, además del MPP. La iniciativa fue aprobada por el 72,5% de la ciudadanía.

El Frente Amplio con Vázquez ganó en Montevideo
Festejos de votantes del Frente Amplio en 1989. Foto: Archivo El País

Otro acontecimiento significativo en 1989 fue el triunfo del Frente Amplio en la elección municipal de Montevideo. Si bien ese había sido el objetivo principal de la coalición, no alcanzado, en los comicios de 1971 y 1984, en 1989 la meta parecía lejana ya que meses antes había sufrido el retiro del PGP y el PDC.

Sin embargo, detrás de la figura de Tabaré Vázquez, un médico oncólogo que había adquirido notoriedad en el fútbol como presidente de Progreso, logró el triunfo en la capital por amplio margen: sumó el 36,75% de los votos, contra 24,97% de los colorados y 24,84% de los blancos.

Por primera vez la izquierda estaría al mando de un Ejecutivo departamental, iniciando un proceso de crecimiento electoral que lo llevaría al gobierno nacional en 15 años.

Un hecho sorprendente fue que dentro del Frente, el sublema más votado fue Democracia Avanzada, impulsado por el Partido Comunista, pocas semanas después de la caída del muro de Berlín y el colapso del “socialismo real” en Europa. Tuvo especial repercusión en la campaña la serie de avisos del “Profesor Paradójico”, realizada por el publicista y músico Horacio Buscaglia

En 1989 además se produjo el ingreso al Frente Amplio del Movimiento de Liberación Nacional-Tupamaros. El grupo creó el Movimiento de Participación Popular (MPP), pero ese año no presentó candidatos propios.

Casi 23 horas de avisos televisivos en cinco días
Debate entre Batlle y Zumarán en 1989. Foto: Archivo El País

La televisión era en 1989 el principal vehículo para la propaganda electoral. Según Búsqueda, la empresa Mediciones y Mercado comprobó que entre el lunes 13 y el viernes 17 de noviembre, dos semanas antes de los comicios, los televidentes montevideanos habían recibido casi 23 horas de publicidad política. Para ser exactos, 22 horas, 56 minutos y 38 segundos.

Los diversos candidatos colorados sumaron el 43,2 de los avisos, los blancos el 37,9 y el Frente Amplio el 13,3%.

Otra forma de llegar al votante fue a través de los debates entre candidatos, que en 1989 tuvieron una peculiaridad: se realizaron en el programa En vivo y en directo, dirigido por Néber Araújo en Canal 12, y en todos compareció Jorge Batlle, cada viernes ante un adversario diferente.

Resultado de las elecciones de 1989

Presidencia de la República

Partido Nacional

Luis A. Lacalle-Gonzalo Aguirre 444.839 (22,6%)

Carlos J. Pereyra-Uruguay Tourné 218.656 (11,1%)

Alberto Zumarán-G. García Costa 101.046 (5,1%)

Al lema 1.449

Total 765.990 (38,9%)

Partido Colorado

Jorge Batlle-Jorge Sanguinetti 291.944 (14,8%)

Jorge Pacheco Areco-Pablo Millor 289.222 (14,7%)

Hugo Fernández Faingold-E. Vispo 14.482 (0,7%)

Al lema 1.316

Total 596.964 (30,3%)

Frente Amplio

Líber Seregni-Danilo Astori 418.403 (21,2%)

Partido por el Gobierno del Pueblo (N. Espacio)

Hugo Batalla-José Manuel Quijano 177.453 (9,0%)

Partido Verde Eto-Ecologista

Rodolfo Tálice- Iris Mabel Portillo 10.835 (0,5%)

Movimiento Justiciero

Bolívar Espínola-Carlos Brunetto 441 (0,0%)

Partido de los Trabajadores

Juan Vital Andrada-Elbio Mayer 310 (0,0%)

Partido Convergencia

Nancy Espasandín-Esteban Grecco 190 (0,0%)

Fuente: Una democracia única, de Nelson Fernández y Hugo Machín (Fin de Siglo, 2017)

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