CABILDO ABIERTO

Irene Moreira, el rostro femenino de Manini Ríos

La esposa del general es candidata al Senado e incide en las decisiones del partido.

Irene Moreira, esposa de Manini Rios y candidata a la Cámara de Representantes por Cabildo Abierto. Foto: Leonardo Mainé
Acompañó desde el inicio el proceso de decisión de su marido, Guido Manini Ríos. Foto: Leonardo Mainé

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Le había prometido un viaje soñado, de esos que uno recuerda para toda la vida. Se lo había dicho muchas veces, tanto que Irene Moreira recuerda, textual, la frase de su esposo, el general retirado Guido Manini Ríos: “El día que me vaya del Ejército te agarro de la mano, nos vamos a la primera agencia de viajes y después por ahí a descansar”. Pero lo que pasó después del 12 de marzo fue muy distinto a aquel proyecto de vacaciones, que deberá esperar un tiempo.

“Realmente me agarró de la mano, pero no fuimos a ninguna parte del mundo, sino a recorrer Uruguay”, dice Moreira a El País y se sonríe con una mezcla de emoción y orgullo porque habla de Cabildo Abierto, un proyecto político en el que pocos creían y que parece haber logrado resultados casi revolucionarios para los conservadores parámetros de la política uruguaya: en apenas medio año Manini Ríos logró posicionarse como candidato a presidente y aspira a tener varios senadores en el Parlamento.

La charla con Moreira se produce un miércoles al mediodía en el Club de Golf, un rato antes de que su esposo diserte por primera vez en su vida en un almuerzo de la Asociación de Dirigentes de Marketing (ADM). Ella no es solo la esposa de Manini Ríos; es una de las principales dirigentes del nuevo partido. De hecho, es la tercera candidata al Senado, primera suplente de Manini Ríos también en el Senado y candidata a diputada por Artigas. “Pero voy a asumir donde el partido me necesite”, cuenta Moreira, quien ya tiene previsto presentar proyectos de ley sobre temas de la salud vinculados a la diabetes, la enfermedad celíaca y el autismo.

Por ser quién es y por su cercanía con el candidato, Moreira tiene un notorio peso en las decisiones del partido, aunque no todos la conocen demasiado bien en la interna de Cabildo. Marcos Methol, secretario del partido y asesor en temas internacionales, admite que tiene poco vínculo con la esposa del candidato. Lo mismo afirma Antonio Romanelli, el asesor en seguridad, quien se considera amigo de Manini. Methol escuchó a Moreira por primera vez en el acto de cierre de campaña en Artigas en las internas en junio pasado y le llamó la atención su “solvencia” y la influencia sobre los militantes locales. “A ella se la escucha con atención y seguirá siendo así”, afirma Methol.

Irene Moreira tiene 53 años, es abogada y se define como “ruta 5”. O sea, nació, se crió y estudió en Montevideo, pero desde los 15 años de edad va y viene a Artigas, donde su familia tiene campos. Está casada con Manini desde hace más de 33 años: se “arreglaron” cuando ella tenía 15 y estaba en tercero de liceo. Él tenía 21 y era alférez. Se habían conocido en un casamiento de un amigo de él con la hija de unos amigos de los padres de ella, en un club montevideano. Manini la invitó a bailar. “Y nunca más nos separamos”, sonríe Moreira. Tienen dos hijos, Micaela (29 años) y Bruno (26). “Guido nunca me ha fallado hasta ahora. Por eso pienso que no va a defraudar a la gente”, dice, y es algo que ha repetido en los discursos.

Guido Manini Ríos, candidato presidencial por Cabildo Abierto. Foto: Fernando Ponzetto
Guido Manini Ríos, candidato presidencial por Cabildo Abierto. Foto: Fernando Ponzetto

Su padre, el coronel retirado Roque Moreira Salgado, es un dirigente histórico del Partido Nacional y fundó la agrupación Tres Árboles en 1982. Al veterano dirigente le costó mucho asumir la decisión que tomó la pareja porque quería que el excomandante en jefe del Ejército se integrara al Partido Nacional e incluso le aconsejó que, para tener cierto protagonismo, debía “ingresar en alguno de los partidos fundacionales”, según contó en marzo pasado en una entrevista en el programa "El cuarto secreto" de Radio Sarandí. “Pero obviamente lo terminó aceptando”, aclara su hija.

Críticas.

Moreira militó toda su vida en Artigas en el Herrerismo. Es convencional desde 1982, fue edila suplente durante tres períodos y fue electa edila titular en 2015, cuando encabezó la lista 404 artiguense e hizo una lista “calcada” con los dos candidatos a intendente, Julio Silveira y Pablo Caram.

Pero en Artigas varios dirigentes locales afirman que la hoy candidata a senadora no era una edila destacada y más bien era conocida por sus faltazos a la Junta. Un periodista artiguense afirma que “pocos la conocen” en el departamento y una versión muy parecida da un importante dirigente blanco de la zona: “Es una buena blanca, pero una persona de muy poca relevancia en la política”.

El nacionalista Miguel Giménez, presidente de la Junta hasta julio pasado, cuenta que ella “trataba de estar” en las sesiones a pesar de su residencia en Montevideo, y otros ediles la criticaban mucho por las faltas. “Con total franqueza, de cuatro plenarios, ella iba a dos. El esfuerzo lo hacía y la gente no se lo reconocía”.

Moreira estuvo desde el inicio al lado de su marido en la gestación de la candidatura por Cabildo, después que el presidente Tabaré Vázquez lo cesara en su cargo. Ella decidió acompañarlo y fue a hablar con Luis Lacalle Pou para explicarle por qué dejaba las filas nacionalistas. Tuvieron ofertas de diferentes partidos pero eligieron Cabildo Abierto porque “era donde más libre estaba”, dice ella.

-¿Viste todo lo que pudimos hacer en seis meses? -pregunta Moreira a El País y se responde-. Armamos el partido, las listas y fuimos a las elecciones internas. Tuvimos esa excelente votación como nunca pasó con 50.000 votos.

-¿Fue una quijotada?

-Sí, parecía una lucha contra molinos de viento, pero estamos reflejando el sentir de un sector nuevo de la población.

-¿De quiénes?

-Gente que buscaba algo diferente. Guido es transparente; como tú lo ves es él. Habla tranquilo porque no miente. Por más palos en la rueda que le pongan, va a lograr hacerlo.

Es fanática de House of Cards

A Irene Moreira le gusta leer en vacaciones y uno de sus autores favoritos es el abogado y escritor norteamericano John Grisham. Sus hijos suelen recomendarle series y así se hizo fanática de House of cards, la serie estadounidense que cuenta la historia de Frank Underwood, un político cínico y despiadado que hace lo que sea para llegar a presidente.

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