CONSIGNA HONORÍFICA

¿Qué dice el proyecto de Sartori para transformar en ley la frase de Larrañaga “Hay orden de no aflojar"?

El legislador presentó en el Parlamento su iniciativa de autorizar el uso de esa leyenda en edificios públicos del Ministerio del Interior, y de declararla “consigna honorífica”.

Frase en homenaje a Larrañaga en la Zona Operacional V de la Jefatura de Policía de Montevideo. Foto: El País
Frase en homenaje a Larrañaga en la Zona Operacional V de la Jefatura de Policía de Montevideo. Foto: El País

El senador del Partido Nacional Juan Sartori presentó este lunes ante el Parlamento su proyecto de autorizar por ley el uso de la frase del fallecido ministro del Interior, Jorge Larrañaga, “Hay orden de no aflojar”, en edificios de esa Secretaría de Estado.

La iniciativa de Sartori, que será analizada en la Comisión de Constitución y Legislación del Senado, busca darle respaldo legal a la iniciativa espontánea de algunos policías que días atrás pintaron esa frase en la sede de la Zona Operacional V de la Jefatura de Policía de Montevideo.

El gesto, que homenajea a una frase recurrente del líder wilsonista -pronunciada varias veces en campañas electorales- fue criticada tanto por el Frente Amplio como por el oficialismo, en el entendido de que esas palabras partidizaban a la Policía.

El diputado del MPP Eduardo Antonini, por ejemplo, pidió en Twitter al actual ministro Luis Alberto Heber que impartiera “la inmediata contraorden para retirar” la inscripción porque “en las filas policiales hay votantes de todos los partidos”. Mientras, el colorado Ope Pasquet manifestó en la misma red social que entendía y respetaba “el sentimiento de los funcionarios que quieren homenajear al gran ministro que tuvieron, pero (que) no corresponde que pinten una de sus frases de campaña en la fachada de un edificio público”. Y agregó: “Los honores públicos se dispensan por ley”.

Lo que busca el proyecto de Sartori es justamente llevar a cabo esto último, basado en el literal 13 del artículo 85 de la Constitución que establece, entre otras cosas, que el Parlamento puede “decretar honores públicos a los grandes servicios”.

El borrador de Sartori, al que accedió El País, tiene dos artículos. El primero dispone la autorización al uso de la leyenda de Larrañaga “en los edificios públicos de dominio del Ministerio del Interior”, aunque se aclara que no podrá inscribirse en “los lugares de ubicación de símbolos patrios u otros reconocimientos o leyendas que ya existan”.

Y el segundo define a la frase como “consigna honorífica” y define su expresión “como un derecho del Estado y del Estatuto Policial, en los términos del Lit. "O" del art. 35 de la ley 19.315 (Ley Orgánica Policial)”.

En la exposición de motivos, Sartori destacó el “don de jefe, de autoridad y de compañero leal” de la policía del exministro del Interior y líder del sector Alianza Nacional, y que más allá del origen partidario de la frase en cuestión se trata de una expresión que “caló hondo” en toda la Policía.

La intención de la iniciativa es entonces la de “llenar el vacío o subsanar la irregularidad (de existir) en la visión de los especialistas o políticos que se expresaron sobre el tema, siempre sabiendo que el uso de la expresión fue de manera honorífica”.

Y en ese sentido el legislador también rechazó que los funcionarios policiales violaran el artículo 77 de la Constitución, que prohíbe a los uniformados participar de cualquier forma, tanto pública como privada, en manifestaciones políticas.

“Se debe aclarar asimismo, que la tarea de la leyenda impresa por miembros de la Policía no fue producto de una orden jerárquica policial, que pudiese vulnerar preceptos de los regulados en su Ley Orgánica Policial, sino que consistió en un acto de reconocimiento espontáneo de los agentes al fallecido ministro, por lo que entendemos debe dársele una forma jurídica ante el vacío legal, o las diversas interpretaciones sobre la licitud en los efectos del acto realizado”, concluye el borrador sobre el final.

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