ACUERDO PORTUARIO CON KATOEN NATIE

Los detalles del acuerdo que llevó a la moción de consenso en la interpelación a Heber

Cabildo Abierto anunció que seguirá discutiendo en la coalición de gobierno más cambios en el acuerdo con la empresa Katoen Natie.

Luis Alberto Heber se retira del Senado tras la interpelación por el acuerdo con Katoen Natie. Foto: Leonardo Mainé
Luis Alberto Heber se retira del Senado tras la interpelación por el acuerdo con Katoen Natie. Foto: Leonardo Mainé

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Era bien entrada la madrugada de ayer, cuando la interpelación al ministro Luis Alberto Heber estaba llegando al final y la presidenta de la Cámara de Senadores, Beatriz Argimón, disponía la última pausa de una sesión parlamentaria que se extendió por casi 20 horas. En ese momento, la senadora blanca Graciela Bianchi se levantó del sillón y se dirigió hasta el lugar de Guido Manini Ríos. “Cuídeme la coalición, por favor, porque si no estos vuelven”, le dijo en natural referencia al Frente Amplio. “No, no, quédese tranquila”, le contestó el líder de Cabildo Abierto entre sonrisas, según contó a El País la legisladora.

Es que a Bianchi -como a varios en el Partido Nacional- le había quedado dando vueltas en la cabeza la intervención que horas antes había hecho Guillermo Domenech, el primero de los senadores cabildantes en tomar la palabra. Como estaba previsto, este había realizado varias críticas contra el acuerdo que firmó el gobierno en febrero de este año con la multinacional belga Katoen Natie, y había dicho que la postura que tomaría su partido sería definida por Manini Ríos -uno de los últimos legisladores anotados para hablar.

Poco después comenzó a circular entre los senadores la moción que proponía Cabildo, que para alivio de los blancos incluía en el primer punto la aprobación de las declaraciones de Heber, pero tenía otros dos que eran inaceptables para el gobierno. Uno de ellos pedía que se negociara de nuevo con la compañía con el fin de obtener una “mejora sustancial” y que se estableciera la “potestad al Estado uruguayo de autorizar o no cualquier eventual enajenación de las acciones de la empresa”. El otro, pedía que se creara una comisión legislativa para que se estudiara el caso y ofreciera, junto con el Ministerio de Transporte, “soluciones alternativas” al contrato.

Esto encendió las alarmas en el oficialismo, y tuvo al senador nacionalista Gustavo Penadés -que siguió el debate desde su casa, cuarentenado por ser contacto de un infectado de coronavirus- como protagonista de las negociaciones mantenidas directamente con Manini Ríos para alcanzar una moción de consenso, como finalmente ocurrió, ya cerca de la medianoche, señalaron a El País fuentes parlamentarias.

Como en tantas otras ocasiones, Penadés funcionó entonces como nexo entre el líder de Cabildo Abierto y la Torre Ejecutiva, desde donde se seguía con mucha atención tanto el desenlace de la sesión como las pretensiones de los cabildantes.

Tras varias llamadas y mensajes entre ambos, y con el beneplácito de Presidencia, Penadés aceptó que se incluyera en la moción el punto relativo a la necesaria autorización del Poder Ejecutivo para la eventual venta futura de las acciones que Katoen Natie tiene en la Terminal Cuenca del Plata -en donde el 80% del paquete accionario corresponde a los belgas y el 20% restante al Estado.

Se trata de un aspecto que incluso a los blancos les parecía “bien”. “Lo importante era que se declarara como satisfactoria la declaración del ministro, en un tema muy complejo y difícil”, dijo a El País un legislador del oficialismo.

Los colorados, al igual que los cabildantes, marcaron distancia de los blancos durante la interpelación al reclamar que no fueron participados en el acuerdo, algo que Heber reconoció luego como un “error” del gobierno.

Pero en el partido de Manini Ríos el partido no terminó ayer.

Buque portacontainers Cape Artemisio amarrado junto a grúas de las instalaciones de Terminal Cuenca del Plata. Foto: Francisco Flores
Buque portacontainers Cape Artemisio amarrado junto a grúas de las instalaciones de Terminal Cuenca del Plata. Foto: Francisco Flores

Van por más.

“Nos alegra. Con esa escueta frase Domenech describió el ánimo de los cabildantes tras la extensa interpelación en la que no quedó aspecto del acuerdo portuario por discutir. Una satisfacción con mesura, como la de quien logra un primer paso. Porque habrá otros. “La verdad es que nos agradó, porque como no habíamos participado del contrato ni nos habían consultado previamente...”, dijo tanto en relación al punto contemplado por el gobierno como a la iniciativa colorada de crear un ente regulador (ver apoyo), que también comparte: “Parece estar en nuestra línea y nos complace”.

Sin embargo, ante la consulta de El País de si se sienten “ganadores” por lo alcanzado, dijo que no analizaba la realidad desde esa perspectiva, pero que además apuntaban ahora a que “se contemplen” otras exigencias. Por ejemplo, adelantó, no les conforma que el Estado deba hacerse cargo del costo del dragado para permitir el ingreso de barcos de gran porte que recibirá TCP. “(Esto) puede insumir unos US$ 250 millones, y quizás US$ 30, 40 millones periódicos de mantenimiento” dijo en el Senado. Ahora, Domenech afirmó que esto será conversado “en el seno de la coalición”, algo de lo que Manini se “encargará”.

Las “ansiedades” del gobierno

Sobre las cinco de la mañana, cuando la interpelación estaba llegando a su fin, el ministro Heber bajó el tono de la voz con la que había intercambiado hasta el momento con el Frente Amplio, para admitir: “Es verdad que las ansiedades gubernamentales llevaron a que el 2 de marzo se anunciaran los acuerdos muy buenos y excelentes” sin avisar a los socios de la coalición. “Ese apresuramiento llevó a una falta de análisis y discusión interna de la coalición que aceptamos como un error”, agregó.

La contemplación de los colorados
Interpelación al ministro Heber en el Parlamento. Foto: Leonardo Mainé

Los blancos buscaron que la moción final también contemplara al Partido Colorado, para que “todos” los socios de la coalición de gobierno estuvieran representados en la declaración, y hubiera así un mensaje de unidad en un asunto que no los tenía particularmente unidos. Por esto es que el último de los puntos hizo mención al proyecto de ley de los colorados, que ya cuenta con la firma de todos los ministros, y que tiene por finalidad de que se cree un ente regulador en el puerto de Montevideo para dar asesoramiento técnico, sobre todo en materia de tarifas portuarias. El proyecto ya tiene nombre: Unidad Reguladora de Servicios Portuarios (Ursep).

“Es indispensable a nuestro criterio, si casi todo el tráfico de contenedores del puerto de Montevideo va a estar a cargo de una sola empresa hasta el año 2081, que el Estado asegure el control técnico especializado de su gestión en salvaguarda del interés general”, había señalado en la interpelación el senador Tabaré Viera (Batllistas).

El legislador también valoró las declaraciones realizadas por Heber, las que calificó como “vastas explicaciones”, que además catalogó de “válidas”.

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