COMPETENCIAS DE VELOCIDAD ILEGALES

Ministerio del Interior e intendencias buscan frenar las picadas de automóviles y motos

“Hay denuncias y expedientes por todos lados, pero se pasan la pelota de uno a otro. Esto no viene de ahora, tiene años", afirma a El País un vecino de la Barra de Carrasco.

Los vecinos dicen que van más de 200 personas y decenas de autos. Foto: Fernando Ponzetto
Los vecinos dicen que van más de 200 personas y decenas de autos. Foto: Fernando Ponzetto

La semana próxima se reunirán en la Presidencia de la República los jefes de Policía y directores de Tránsito de Montevideo, Canelones y Maldonado, para intentar abordar un tema que preocupa desde hace años a muchos vecinos de estos departamentos: las picadas de automóviles y motocicletas.

En algunos casos, estas actividades ilegales se han transformado en verdaderos espectáculos masivos, dejando de ser el pasatiempo de un puñado de fanáticos de los motores. Esto es lo que ocurre por ejemplo en la rambla costanera de la Barra de Carrasco, frente a la estación de servicio de Petrobras. Allí suelen congregarse decenas de vehículos y cientos de personas para hacer competiciones de alta velocidad en horas de la madrugada.

“Nos tiene harto a todos los vecinos el ruido que meten a las 3 de la mañana, es realmente muy pesado, es imposible dormir. Estamos hablando en algunos casos de 50 o 60 autos picando, arando, con motores haciendo ruido y explosiones”, dice Federico, uno de los residentes de la zona. “Hay semanas que vienen todos los días, pero lo normal es que vengan los jueves, viernes y sábados. Y los viernes es cuando se junta más gente. Son entre 200 y 300 personas en algunos casos. Y olvidate de ver un tapaboca ahí, o de que tomen distancia entre ellos”, agrega el vecino.

Quienes hacen picadas dicen que pidieron una pista a la Intendencia; la comuna niega que esto sea verdad. Foto: Daniel Olivar
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Federico dijo a El País que “hay denuncias y expedientes por todos lados, pero se pasan la pelota de uno a otro. Esto no viene de ahora, tiene años. Se hicieron varias reuniones con el jefe de Policía de Canelones y otras autoridades y no hay ninguna solución. Llega la Policía y salen arando frente a ellos. Y no pasa nada, no hay ni un solo detenido. Y eso pasa a veces hasta 2 o 3 veces por noche, porque al rato de irse, vuelven y hacen exactamente lo mismo”.

“Hubo varios accidentes, incluso un vecino cansado de la situación estaba entrando a la casa, le chocaron el auto y salió con un arma tirando tiros al aire. Al final terminó yendo preso él”, agregó Federico.

Responsabilidades.

El director de Tránsito de la Intendencia de Canelones, Marcelo Metediera, aseguró a El País que las intendencias poco pueden hacer para poner freno a estas actividades. En este sentido, indicó que es el gobierno nacional el que debe aunar esfuerzos para dar respuesta a las múltiples denuncias de los vecinos.

Policía Caminera. Foto: archivo El País.
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“Hoy (por ayer) se comunicó con nosotros la Unasev y va a haber una reunión la semana próxima con los jefes de Policía y directores de Tránsito de Montevideo, Canelones y Maldonado, para intentar abordar esto de manera integral. Si no actuamos en conjunto las intendencias con el Ministerio del Interior y la Justicia, esto es imposible de parar. Las intendencias fiscalizan con la normativa de tránsito, aplicando multas por distintas infracciones: a vehículos mal estacionados, o que no tienen espejo, por ejemplo. También retenemos motos que están en condiciones no reglamentarias y las destruimos”, dijo Metediera.

“Pero además, hay otro problema: este lugar donde hay picadas, la Barra de Carrasco y la Avenida del Parque, es jurisdicción nacional. Entonces, tiene que actuar directamente el gobierno nacional, o el Ministerio del Interior”, agregó el director de Tránsito de la comuna canaria.

Según el jerarca municipal, “lo mismo nos pasa en Pando en Barros Blancos, en las rutas 8 y 74; o en Santa Lucía en un tramo de la ruta 81 nueva; en Sauce en un lugar de la ruta 6, y en Empalme Olmos en la ruta 8”.

“Cuando vas a un lugar como la Barra de Carrasco, deja de ser un problema de tránsito y pasa a ser un tema de alteración del orden público; cuando no dejan circular, cuando hacen desviar los ómnibus, cuando la gente no va a la parada porque no está segura, y cuando no puede dormir por los ruidos”, agregó el jerarca.

“Esto no se soluciona poniendo multas”

El director de Tránsito de la Intendencia de Canelones, Marcelo Metediera, reconoce que “esto está pasando y que los vecinos tienen razón”.

“Pero también le reclamo a los vecinos que valoren el trabajo que hacemos, porque después no te reconocen que estuviste. Aunque eso no alcanza, es cierto”, agregó.

“Esto no se resuelve con multas, tenemos que estar todos en esto, las intendencias solas pueden actuar, pero no resolver”, aseguró Metediera.

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