Policía aseguró zona del Maracaná

En un operativo participaron más de 9.000 efectivos

El proceso de pacificación de favelas antes dominadas por grupos de narcotraficantes en Río de Janeiro alcanzó hasta ahora a todas las zonas cercanas al mítico estadio Maracaná, donde se disputará la final del Mundial de 2014 y también el último partido del torneo de fútbol de los Juegos Olímpicos de 2016.

El 5 de noviembre del año pasado, más de 400 policías ocuparon la favela Mangueira, ubicada en las inmediaciones del escenario deportivo que se inauguró en el Mundial de 1950 y que está siendo remodelado a un costo que rondará los US$ 400 millones.

Pero el principal operativo de seguridad tuvo lugar en la madrugada del 13 de noviembre de 2011, e implicó la toma de tres favelas, en base a la actuación de más 9.000 efectivos, entre militares y policías.

Sin efectuar disparos y sin lamentar víctimas, las fuerzas de seguridad ingresaron a la principal favela de Río, Rocinha -donde se estima residen unas 100 mil personas- y también a zonas cercanas como Vidigal y Chácara do Céu.

En Brasil, los buenos resultados obtenidos en los operativos de seguridad en las favelas son vistos como una victoria política de las autoridades de Río de Janeiro y también de la presidenta Dilma Rousseff.

Y eso no solo por cuanto se trata de una de las principales sedes del Mundial de 2014 y los Juegos Olímpicos de 2016, sino por la necesidad de brindar seguridad a las miles de personas que viven en las zonas más pobres de Río, la segunda ciudad más poblada de Brasil.

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