La familia de Rodrigo Berges Burgos, procesado hace dos años por la muerte de la joven Natalia Martínez Bengoa, rompió el silencio para defender la inocencia de su hijo, recluido actualmente en una cárcel de Colonia y a la espera del pronunciamiento del tribunal de Apelaciones que estudia el caso.
En un extenso remitido que se publica en la página B4 de la edición de hoy, la familia afirma que "ha decidido dejar de callar", denuncia maltrato policial y falta de pruebas para condenar a su hijo y pone en tela de juicio la investigación policial. Sostiene que "hay un inocente preso y un culpable impune".