Sólo un día después de que el Ministerio de Trabajo anunció que se estudiará legislar sobre el tema ocupaciones, el ministro Eduardo Bonomi emitió ayer otra clara señal hacia el empresariado: que posiblemente se postergará por seis meses el incremento del salario mínimo nacional a 3.000 pesos para no "castigar" más al sector empleador.
El salario mínimo sufrió dos ajustes durante 2005. El último fue en el mes de julio, cuando quedó en 2.500 pesos.
"Estamos estudiando qué hacemos con el salario mínimo. El problema es que queremos evaluarlo bien con Economía, porque de alguna manera hemos castigado bastante con los aumentos (ya dados). Si bien teníamos un objetivo de llegar rápidamente a los 3.000 pesos, capaz que hacemos un aumento mínimo ahora para realizar el aumento más fuerte en julio", dijo Bonomi al semanario Búsqueda.
El sector empresarial deberá hacer frente este mes a ajustes acordados en consejos de salarios de entre 3% y 5,9%. A mediados de 2005 también se ajustaron los salarios, en algunos casos por porcentajes mayores. Además, a fines de 2005 se aprobó en el Parlamento —con el apoyo del gobierno— la polémica ley de libertad sindical, criticada por las patronales.
ESTUDIO. El subsecretario Jorge Bruni afirmó esta semana que el estudio de la regulación de las ocupaciones está "en la agenda del gobierno", dado que es un tema que "ha generado polémica" y varias reacciones del sector empresarial.
Los empresarios han reclamado en reiteradas oportunidades que era imprescindible regular las ocupaciones, después de la derogación del decreto que permitía a la Policía desalojar los lugares de trabajo.
Bruni admitió, también, que varios proyectos presentados por legisladores de los partidos tradicionales —"más la importancia del tema"— ameritan su análisis.
Opinó que es un tema "que cualquier gobierno y cualquier Ministerio de Trabajo responsable tiene que tener en la agenda por las reacciones que en algunos casos ha generado". Las autoridades de la cartera intentarán alcanzar el "consenso" sobre este tema y no imponer una decisión, informaron fuentes políticas.
Bruni sostuvo que el aumento de ocupaciones se debió en parte a la gran cantidad de sindicatos surgidos durante 2005. "Una de las consecuencias de los consejos de salarios fue la explosión de nuevos afiliados y de nuevos sindicatos. Y eso va de la mano generalmente con la inexperiencia. Ante la menor violación o menor reivindicación, de inmediato la inexperiencia lleva a la ocupación de los lugares de trabajo", comentó.
Agregó que durante 2005 el gobierno ha "equilibrado" lo que "estaba desequilibrado". "Durante muchos años la balanza estuvo absolutamente inclinada y había derechos que había que poner en práctica. La promoción de la actividad gremial tiene más de 70 años en Uruguay y nunca se habían aprobado normas de libertad sindical", advirtió.