Plataforma médica suma reclamo por medicamentos

Conflicto. La gremial médica denunció graves carencias en la atención a pacientes

Falta de medicamentos para los pacientes con hipertensión, colesterol y glaucoma son algunas de las carencias que denuncian los médicos de Salud Pública, y que motivó el lanzamiento de un alerta al gobierno.

El mismo día en que la asamblea del Sindicato Médico del Uruguay (SMU) votó el paro de 24 horas para el martes 11 y denunció una serie de carencias medicinales e instrumentales en los centros públicos, en el Hospital Filtro se constató que no había insulina de acción prolongada para los pacientes diabéticos.

"Ese es un gran problema, el diabético tiene que ponerse sí o sí la insulina porque si no se puede descompensar y puede hacer un coma diabético o algo más", relató a El País Daniel San Vicente, del SMU.

El médico indicó que en varias farmacias de los centros asistenciales estatales se constató desde febrero una merma en la medicina para los pacientes con hipertensión, colesterol, glaucoma, entre otros. Además, sostuvo que faltan analgésicos y antiinflamatorios para atender cuadros de inflamación y dolores musculares.

El SMU alertó que las farmacias de los hospitales no llevan a cabo una política correcta que permita un suministro constante de algunas medicinas. "No hay previsión. Se agota y se compra", dijo San Vicente.

El SMU señaló en dicha resolución que faltan médicos y especialistas en los hospitales estatales, lo que provoca "sobresaturación y postergación de consultas y procedimientos quirúrgicos, demorando de manera inaceptable el tratamiento médico, rebajando de esta manera la calidad asistencial".

En el último punto del repaso de carencias en los hospitales, el SMU afirma que "faltan equipamientos e insumos, especialmente en block quirúrgicos y en las emergencias".

A la falta de medicamentos, se suman los reclamos de anestesistas principalmente para hospitales del interior.

NEGOCIACIÓN. El integrante del equipo de negociadores de la Administración de los Servicios de Salud del Estado (ASSE) con los médicos, Pablo Andrade, dijo a El País que mantuvo contactos con dirigentes del SMU y que la próxima semana, después del paro de 24 horas fijado para el martes, las partes volverán a discutir la propuesta de aumento salarial del gobierno.

Un acercamiento podría apaciguar las aguas y motivar que los grupos más combativos del SMU abandonen sus pretensiones de adoptar nuevas medidas de lucha.

Los 32 médicos que en la asamblea del miércoles votaron ingresar a un conflicto con las autoridades sanitarias y pedir una entrevista con el presidente Tabaré Vázquez, reclaman un incremento que lleve el salario base a $ 19.000 nominales y un aumento del horario mínimo de trabajo a las 16 horas semanales.

Andrade dijo a El País que la propuesta de ASSE contempla con $ 19.500 a aquellos médicos que tengan un horario de trabajo superior a las 16 horas semanales. El SMU exige que para los médicos que trabajan entre 20 y 24 horas semanales se abone un salario de $ 25.500 nominales.

Andrade indicó que esas reivindicaciones implican rever todo lo discutido hasta el momento. "No va a haber mucho más (dinero). La inversión que está proponiendo el Estado es muy grande", señaló.

El gobierno había entregado el 4 de enero a los médicos un cronograma de ajustes salariales que incluye aumentos del 60% a pagar en dos años. En dicho documento se propusieron dos ajustes para este año: el primero para este mes y el segundo para septiembre. En tanto, están previstos otros dos ajustes para marzo y noviembre de 2009. No obstante, ASSE y el SMU no llegaron aún a un acuerdo sobre cómo instrumentar estos aumentos debido a que existen diferentes niveles de ingreso entre los médicos.

Conflicto promovido por sector radical

La decisión de los médicos de iniciar un conflicto con el gobierno fue adoptada en una asamblea con poca concurrencia, pero con el quórum necesario como para tomar decisiones de ese calibre. Detrás de la propuesta de paro se colocó el grupo Médicos Asalariados Solidarios (MAS), cuya cara más visible es Daniel San Vicente.

Esta fracción responde a sectores radicales de izquierda, como el Movimiento 26 de Marzo, aunque cuenta con miembros de partidos de izquierda que no integran el Frente Amplio. Detrás de una moción más moderada que finalmente no prosperó en la asamblea del miércoles se colocó la Unión Gremial Médica (UGM), del presidente del SMU, Alfredo Toledo, compuesta por médicos y dirigentes gremiales afines al Partido Nacional.

La moción de la UGM habilitaba un tiempo de espera para analizar el resultado de las negociaciones con ASSE y demoraba las medidas de lucha para cuando se estancasen las mismas. Detrás de esta moción también se colocaron sectores menores del SMU.

El sector del sindicato más afín al gobierno, compuesto por dirigentes de la agrupación Fosalba, como el vicepresidente del SMU, Julio Trochansky, no apoyó ninguna de las dos mociones. Esperaban poder continuar con las negociaciones con ASSE sin ingresar en un conflicto.

Semana de conflicto en estado

A la medida de paro prevista por los médicos para el martes (en la que no se afectará atención en las salas de emergencias y los servicios de internación) se suma al paro de 24 horas que los empleados de las empresas estatales llevarán a cabo ese mismo día. Los funcionarios de los entes autónomos cuestionan la instrumentación del Sistema Nacional Integrado de Salud (SNIS) porque les supone la pérdida de la cuota mutual que les abonaban los organismos y, además, implica que comiencen a aportar 4,5% o 6% de su salario al Fondo Nacional de Salud (Fonasa). Hasta el momento, los empleados presupuestados no aportaban. Por otra parte, los maestros de Montevideo proseguirán con los paros zonales durante la próxima semana.

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