El gobierno quiere reducir el número de madres con niños en brazos que hay pidiendo en la calle.
En los próximos meses un grupo de 40 mujeres y 120 niños dejarán de estar en los semáforos y formarán parte de la primer etapa de un proyecto que apunta a mejorar su situación, capacitar a las madres y realizar un seguimiento de la situación de los menores.
A través del Programa Integral de Infancia, Adolescencia y Familia en Riesgo, el gobierno, en coordinación con el Instituto Nacional del Menor (Iname) y organizaciones civiles, implementarán un plan que apunta a atender a 100 madres y más de 400 niños. El programa, financiado por el Banco Interamericano de Desarrollo (BID), tendrá un costo de de 1,9 millones de dólares.
Para el asesor del programa de Infancia y Familia, Edison Wibmer, el gobierno busca aplicar a través de estos planes "políticas concretas" que "lleguen" a la población más carenciada.
CUIDADOS. Para identificar al grupo de madres con las que se trabajará, los técnicos del programa realizaron un relevamiento en las zonas donde se concentra el mayor número de madres con niños en situación de calle.
El proyecto plantea la creación de un centro donde las madres pasarán la mayor parte del día y recibirán alimentos y atención de salud.
Se les entregará también dinero para el transporte y serán capacitadas en diferentes oficios durante cuatro meses.
Acto seguido, se intentará conseguir trabajo a las madres y se realizará un seguimiento de la situación.
Una vez que la madre deja de asistir al centro se le entregará un subsidio para transporte y alimentación durante varios me- ses más.
Las autoridades esperan que al establecer este contacto se pueda mejorar la situación de los me-nores.
En este sentido, en tanto las madres reciben capacitación, los niños serán controlados en Salud Pública, se verificará su inserción escolar y la verificación de los registros de identidad
SIN CEDULA. Según un informe del Programa de un total de 120 madres que están en la calle con niños en brazos, más de la mitad no habían solicitado el documento para sus hijos.
Las autoridades de los diferentes organismos no pueden determinar la cantidad de menores que no tienen la cédula de identidad. Sin embargo, a la hora de hablar de cifras ninguno escatima al afirmar que un alto porcentaje de los menores que nacen en las instituciones públicas no están registrados.
En este sentido, el gobierno, a través del Programa de Infancia y Familia, y el Ministerio del Interior por medio de la Dirección Nacional de Identificación Civil, instalaron una oficina en el hospital Pereira Rosell para atender los casos de los recién nacidos.
Si bien las autoridades del hospital no pueden calcular el porcentaje de madres que nunca realizan el trámite para inscribir a su hijo, están seguros que un alto porcentaje de los bebés no tienen cédula hasta ser mayores de edad.
Wibmer indicó que a través de este sistema se atiende a los niños que nacen en el Pereira Rossell y los demás hospitales públicos.
Indicó que actualmente en los Centros Caif se identificaron que más de 1.800 menores no tenían partida de nacimiento y se logró que la sacaran porque se mandó un equipo móvil a las diferentes guarderías.
Formación a domicilio
Los Centro de Atención a la Infancia y la Familia (CAIF) duplicarán su cobertura. Hasta el año pasado alrededor de 19 mil niños de cero a tres años en riesgo social eran atendidos por este programa. El asesor del Programa de Infancia y Familia que depende de la Presidencia de la República, Edison Wibmer, indicó que se implementará una nueva modalidad de intervención que apunta a trabajar con las madres desde el embarazo hasta los cuatro años.
"Buscamos que los técnicos vayan a trabajar a los hogares para que puedan transmitir las pautas de crianza, formas de cuidado de la salud del niño y su estimulación", comentó.
Para este año el programa del gobierno tiene prevista la cobertura de 200 nuevos nuevos CAIF por lo que se alcanzará a atender a más de 38 mil niños y madres embarazadas.
El Programa Integral de Infancia, Adolescencia y Familia en Riesgo, depende de la Secretaría de la Presidencia de la República y se financia a través de un préstamo del Banco Interamericano de Desarrollo (BID) de 44,5 millones de dólares de los cuales 4.500.000 dólares los aporta el gobierno.
El proyecto, que incluye diferentes planes para atender a los niños, adolescentes y sus familias, tiene una duración de cinco años y está previsto desarrollar actividades en todos los departamentos del país a través de la interacción entre or- ganismos públicos, organizaciones y de la sociedad civil y las inten- dencias.
Para poder implementar los diferentes proyectos, el gobierno seleccionó 100 zonas de las cuales un 40% son en Montevideo y el resto en el interior del país. La selección se hizo de acuerdo a la cantidad de niños y adolescentes en situación de pobreza o vulnerabilidad social.
Cuando se cumplan los cinco años se estima que se habrá atendido a alrededor de 200 mil menores de 18 años y sus familias.
El Instituto Nacional del Menor (Iname), la Administración Nacional de Educación Pública (Anep), el Ministerio de Salud Pública (MSP), el Ministerio de Deporte son algunas de las contrapartes que trabajan con Infancia y Familia.