El Partido Independiente comenzó a analizar su papel como sector político de oposición y priorizó como eje de su estrategia política una campaña por la reforma constitucional que impulse un régimen parlamentarista.
El documento que comenzó a discutirse ayer en el PI hace foco en las contradicciones que enfrenta la fuerza de gobierno: "Sobre todo porque han sido dos los criterios que guiaron al Frente Amplio en su camino al gobierno que pueden transformarse, simultáneamente, en problemas serios a la hora de gobernar: (a) las contradicciones internas sin resolver de carácter político, ideológico y estratégico; la consigna fue sumar sin discutir ni dirimir las diferencias y (b) prometer todo a todos los actores sociales, generando una enorme expectativa y un conjunto creciente de demandas que no van a poder ser cumplidas".
"Sin embargo —agrega el informe—, la interrogante está planteada con respecto a la capacidad de resolver estas contradicciones cuando, simultáneamente, debe hacerse cargo de las decisiones de gobierno e instrumentar las políticas públicas correspondientes".
Entre las medidas principales que el PI se propone impulsar, figura "la necesidad de una reforma constitucional que ayude a mejorar sustancialmente la capacidad de gobierno de nuestro país, a través de la instalación de un régimen parlamentarista". Asimismo, proponen "la búsqueda de crear las condiciones indispensables para la radicación de inversiones en nuestro país".