El Partido Comunista del Uruguay (PCU) se paró firme en el debate dentro del Frente Amplio (FA) acerca de cuáles son los cambios a realizar para mejorar la redistribución de la riqueza, y lanzó varias propuestas "inmediatas" para discutir en la fuerza política y más críticas al modelo económico.
En un documento que ya está en manos del presidente José Mujica, los comunistas insisten con medidas como el uso de parte de las reservas, la aplicación de detracciones a las exportaciones y la reducción de los beneficios fiscales a la inversión extranjera, entre otras.
"No concebimos un gobierno del FA que persevere en las claves del orden económico tradicional, orden que favorece a una cúpula cada vez más concentrada y extranjerizada", dice el documento que contiene las conclusiones del Comité Central del PCU que se reunió el fin de semana pasado.
Una de las "preocupaciones" de los comunistas son los planes de inclusión financiera que tiene el gobierno que incluye, entre otras cosas, el proyecto de fomentar el pago de salarios a través de bancos para evitar el informalismo. Plantean que "entregarle la masa salarial a los bancos debería generar un ingreso para el Estado y no sólo dinero gratis para los bancos".
A su vez, en el rubro financiero reclaman una "mejor regulación" de la emisión de las tarjetas de crédito y proponen "limitar el crédito" con un "porcentaje del ingreso del trabajador y poner un tope a los intereses que se cobran" las instituciones financieras.
Los comunistas consideran que las tarjetas de crédito "se han convertido en un nuevo instrumento de explotación, recortando el ingreso de los trabajadores con los intereses, y de dominación cuando el endeudamiento alcanza niveles de difícil repago".
El PCU sostiene que los avances en redistribución de la riqueza desde que la izquierda asumió el poder no son suficientes y para demostrarlo afirma que el 20% de los hogares con mayores ingresos generan casi el 50% del ingreso total. Ante esa realidad, dice que es "preocupante que en el seno de ciertos publicistas de izquierda haya penetrado la teoría del derrame, tan esencial al neoliberalismo", en referencia a la metáfora de que cuando la economía de un país crece, desborda el vaso y todos los sectores se ven beneficiados. Por esta razón, los comunistas insisten en que el Estado debe intervenir más en la economía y lograr aportes tributarios de los sectores de "ganancias extraordinarias" como el agro.
Los comunistas advierten que "es un hecho" que los principales medios de producción pasan a manos de capitales extranjeros y mencionan a la tierra como el caso emblemático y otros como la cadena frigorífica, arrocera y forestal. En ese sentido, cuestionan que "se propone abrir más las puertas al capital extranjero, explorando nuevas áreas a través de la ley de asociación o Participación Público Privada".