Canelones Patricia Mango
Tras 43 años de espera el cementerio de Progreso será una realidad. Hoy será presentado el proyecto por autoridades municipales. Tendrá un método de inhumación que se aplicará por primera vez en el país. La Intendencia invertirá U$S 120.000.
Al acto de hoy en la ciudad, asistirá el director del departamento de medicina del Instituto Técnico Forense, Guido Berro, quien explicará el nuevo método de inhumación.
Las obras comenzarán a fines de julio y culminarán en nueve meses. El cementerio será semiparquizado. Ubicado en un terreno de casi tres hectáreas en la calle Cerro Largo, estará bordeado de arbustos iguales a los que ostentan la mayoría de los cementerios privados.
Su capacidad será de 2.000 cuerpos en criptas individuales, un sistema pionero para el departamento y para el país. Consiste en fosas rectangulares de 9.50 metros por 5 metros en los que se inhumarán 20 cuerpos.
Con un sistema de hormigón armado tendrá depósitos para lixiviados, sarcófago debidamente identificado y sobre él 10 centímetros de balasto sucio para neutralizar posibles olores. Encima, estará el césped.
SERÁ PATENTADO. El sistema fue diseñado por un funcionario de la necrópolis; luego fue afinado y finalmente aprobado por la administración. "Va a ser patentado", anunció Luis Pimienta, director municipal de Necrópolis.
El proyecto es del año 2001 aunque sufrió modificaciones para adecuarlo a la actualidad informó Pimienta. En aquella oportunidad se anunció una inversión de U$S 245.000 que hoy se redujo a U$S 120.000, incluida la mano de obra y un fondo para imprevistos.
El dinero para financiar la obra surge de los $ 2.700.000 que anualmente recauda la Intendencia por impuestos a los cementerios privados.
Habrá 132 parcelas que estarán a la venta por $ 30.000 cada una. Se pagarán en cuotas. El usuario obtendrá derecho a un panteón con capacidad para 15 enterramientos.
También tendrá una sala velatoria para personas indigentes o de recursos muy escasos y la posibilidad de hacer cremaciones en la ciudad, no en el cementerio.
Los locatarios se ahorrarán los cortejos fúnebres de entre 6 y 15 kilómetros que hoy deben hacer para llevar a su última morada a los muertos de Progreso, El Gigante, Canelón Chico, Juanicó y villas aledañas donde viven más de 20.000 personas. También volverán a su ciudad los muertos que debieron ser inhumados en Canelones, Las Piedras y La Paz, según lo que determine el municipio.
La cifra
120.000 es el monto en dólares para la construcción de la necrópolis. La idea es de 2001. En ese año se habló de U$S 245.000
Censo de necrópolis
Las novedades que se aplicarán en Progreso, se expandirán por todos las necrópolis canarias. Para eso, la Intendencia hace un censo del estado de los 16 existentes. Esperan que se pueda lograr con $ 20.000.000. Seguramente en Los Cerrillos y Pando se realicen canjes con empresas fúnebres para las obras que los cambios requieran y para los proyectos de mejora.