Pasta sciutta para todos o para nadie

La Tana es un huracán que barre con cualquier prejuicio y sobre todo hace olvidar cualquier problema operativo que pueda plantearse ante la idea de hacer una "pasta party" para todos quienes se acerquen hasta su restaurante, Roma Amore, en plena Ciudad Vieja. En la noche del miércoles 1° de diciembre, Donatella Vettralno, dueña y alma mater del tradicional reducto de comida italiana de la peatonal Bacacay, piensa cocinar de 300 a 400 kilos de pasta seca Barilla, y repartir tantas copas de vino como pueda. Cuenta con el apoyo de varias bodegas, aunque para impulso basta con el suyo.

"Cuando invito a una fiesta es para agasajar a amigos, clientes y a quienes nos quieran conocer. Todo es gratis y cocinaremos pasta hasta que se termine", dice la cocinera y, a esta altura, animadora nacida en Italia pero rápidamente convertida en uruguaya gracias a su particular uso del lenguaje non sancto. El objetivo de la Tana es promocionar su restaurante, claro, pero sobre todo difundir entre los uruguayos –que a diferencia de los italianos son grandes amantes de la pasta rellena– las bondades de la pasta seca de calidad. Para eso instalará sobre la peatonal cinco cocinas en las que continuamente hervirán grandes ollas para preparar spaghetti, fettuccine, penne y rigattoni. Y salsas varias.

Entre plato de pasta y copa de vino habrá música en vivo y las ya usuales canciones de Donatella. Aunque el evento contará con seguridad, la Tana confía en que todo se desarrollará con tranquilidad y que los que no puedan comer a las nueve de la noche, la hora en que empezará la movida, lo harán más tarde.

Mientras que prepara la mega fiesta de la pasta, Donatella también se encarga de dar su opinión sobre el auge que desde hace unos años caracteriza a la Ciudad Vieja y en particular a la peatonal Bacacay. Para ella la calle en la que se ubica Roma Amore tuvo su momento de apogeo hace unos cinco años atrás. Ahora, dice, "la cosa no está mal pero tampoco bien", porque se han instalado demasiados boliches y muchos de ellos no cumplen con condiciones "mínimas de calidad. Hay mucho boliche al santo pedo. Todo el mundo piensa que puede hacer comida pero los que la hacen bien son pocos".

La Tana también se despacha con consejos para que la zona se convierta en un verdadero polo de atracción: "deberían regular un poco la cantidad de boliches e impulsar a la gente para que instalen más negocios de ropa, zapatos y cosas que al público le haga venir para pasear".

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