Vecinos y comerciantes del Paso Molino solicitaron a la intendenta Ana Olivera, a través de la edila nacionalista Adriana Balcarcel, que la administración exonere sus tributos mientras duren las obras en el viaducto y Agraciada. Los vecinos y comerciantes entienden que la exoneración es un "resarcimiento" por las "perdidas económicas" de los locales y por los "inconvenientes y molestias" que causan las obras de viabilidad en la zona.
Los trabajos en el Viaducto llevan siete meses (las primeras tareas comenzaron en noviembre de 2010) a cargo de la empresa Saceem, que ganó la licitación pública internacional que realizó la Intendencia. La obra demanda una inversión total de $ 31.190.827 (unos US$ 1.600.000).
La edila Adriana Balcarcel comentó a El País que envió una nota a la intendenta firmada por más de 1.000 vecinos. Allí también solicitó una reunión con Olivera.
"El barrio ha tenido unos cuantos perjuicios con las obras del viaducto. Además hay que tener en cuenta que una vez que terminen comenzarán las obras de Movilidad Urbana en Agraciada, por lo cual las molestias y pérdidas van a continuar", aseguró la edila.
El secretario general de la Intendencia, Ricardo Prato y el prosecretario, Jorge Rodríguez dijeron a El País que no estaban al tanto de la solicitud de los vecinos y que "habría que ver" si puede tener andamiento. Balcarcel, además, solicitó a la división Vialidad que se reparen las calles internas de la zona (Emilio Romero, Francisco Piria, Santa Lucía, Mariano Sagasta).
Según la edila, están en un estado "deplorable" a causa del constante flujo vehicular. "Hay calles que tienen rajaduras profundas y hay pozos por todos lados", afirmó.