PABLO MELGAR
Por "exceso de clientes" ayer AEBU paró por segundo día consecutivo las cajas de la sucursal 19 de Junio del BROU. Buscan que los funcionarios se retiren en hora. El directorio aplicará las máximas sanciones a los participantes del paro.
Eran las 17:49 cuando una funcionaria del segundo piso de la sucursal 19 de Junio anunció que las cajas cerrarían a las 18:00 horas por "medidas gremiales". En los dos pisos había unos 160 clientes que esperaban ser atendidos. "Atenderemos a los que tienen número, los otros tienen que volver mañana", advirtió la funcionaria.
El incremento de clientes en las ventanillas del BROU en estos días obedece al pago de jubilaciones y otras prestaciones sociales del BPS. La mayoría de los usuarios que estaban antes del cierre ayer eran personas mayores y algunos trabajadores que buscaban renovar su crédito social.
Habitualmente las puertas del banco cierran a las 18:00 pero se sigue atendiendo al público que llegó antes de esa hora. Sin embargo, ayer el delegado de AEBU en la dependencia evaluó que no estaban dadas las condiciones para que los funcionarios terminaran el trabajo en el tiempo que corresponde y que estarían volviendo a sus hogares "sobre las 22".
Ante la situación, el dirigente se puso en contacto con los consejeros de Banca Oficial quienes resolvieron que se hiciera un paro de cinco minutos. En los hechos se trata del virtual desalojo de todos los clientes que a las 18:00 estaban en la sucursal más grande del BROU.
"La medida no es por ninguna plataforma. Hace cuatro años de negociación por el mismo tema, buscamos asegurar que los compañeros se puedan ir en su horario y no quedarse a trabajar sin cobrar", afirmó a El País el presidente en funciones de Banca Oficial de AEBU, Ricardo Ibarburu.
En esta jornada se reúne el directorio del BROU para resolver sobre la situación de los funcionarios que participaron de la medida. "Sin dudas se aplicará el concepto de paro distorsivo donde la sanción es proporcional al impacto y al tiempo no trabajado", anunció a El País Fernando Calloia, presidente del banco estatal.
Además, el directorio estudiará la posibilidad de quitarle el pago conocido en la jerga como "remuneración variable", un beneficio equivalente a un mes de sueldo por año, que está vinculado al cumplimiento de metas de gestión.
En los últimos años AEBU y el BROU acordaron distintas modalidades para salir del problema, pero no encontraron una solución definitiva. Una de ellas, que cada minuto de retraso en la salida se vaya acumulando y al final del mes se pague como "hora extra".
Según Ibarburu esa posibilidad "duerme en los cajones de los escritorios del directorio".
Ayer en la sucursal 19 de Junio los clientes reclamaban ser notificados con tiempo del paro. Un funcionario respondió que AEBU informó a tiempo y agregó: "el dato salió en El País".
En realidad en la tarde del martes AEBU notificó al BROU que tomaría la medida y colgó algunos carteles en la dependencia; ayer no había notificación alguna en el banco.
Ibarburu admitió que la medida se toma a "olfato" sobre las 16.30 por parte del consejo de Banca Oficial, a pedido de los funcionarios de la sucursal.
"El sindicato no está para dirigir el banco, está para defender el derecho de los trabajadores a retirarse una vez cumplido su horario", apuntó Ibarburu.
La dinámica de trabajo habitual del BROU determina que cuando llega la hora 18 los porteros enfilan a bajar el pabellón nacional y cerrar las entradas al público. Adentro los cajeros y administrativos se quedan trabajando con los clientes que pudieron entrar ya que, según la reglamentación bancaria, deben ser atendidos como si llegaran a primera hora.
Calloia detalló a El País que la obligación de los funcionarios es presentarse en el banco a las 12.50; estar en su puesto a las 13 para atender público hasta el momento que cierra sus puertas la sucursal a las 18. "Esto es como en el supermercado, si llega la hora del cierre en la caja no le dicen que no se puede despachar más mercadería. El que está adentro del banco es atendido aunque llegue medio minuto antes del cierre", señaló el jerarca.
Entre las 18 y las 19.20 los funcionarios deben realizar el cierre de cajas. Tienen 20 minutos adicionales para los casos en que no tengan la tarea al día. "A partir de ahí comienzan a generar horas extras", explicó Calloia. Los dirigentes de AEBU sostienen que el BROU no está dispuesto a pagar horas extras por lo que los funcionarios terminan haciendo gratis la tarea.
"Más allá de que exista o no la hora extra, ese es un problema secundario, el cierre de caja lo hacen en el tiempo adecuado. El problema es que quieren terminar 10 minutos antes para peinarse y arreglarse para estar en el reloj a la hora de salida", respondió Calloia a AEBU.
La carga horaria en el BROU es oficialmente de seis horas cincuenta minutos. Sin embargo, si los funcionarios terminaron la tarea se pueden retirar del lugar de trabajo cumplidas las seis horas y media.
Incidentes. El último antecedente de paros antes del cierre fue en enero pasado en la sucursal de La Paloma, Rocha. Allí los clientes no reaccionaron pacíficamente como en la 19 de Junio. Los que quedaron sin ser atendidos advirtieron que no estaban dispuestos a retirarse hasta cumplir con sus diligencias. A tanto llegó la tensión entre los funcionarios y el público que debió actuar la Policía que custodiaba el banco, mencionó Calloia. "El público tuvo que ser retirado por la Policía ya que la gente quería agredir a los funcionarios", acotó el jerarca.
AEBU apunta a OPP por nuevas vacantes
Hasta el 29 de febrero los dirigentes de Banca Oficial de AEBU y los representantes del gobierno estudiarán y negociarán una salida al conflicto que arrastran desde hace un año. Dentro de esa negociación se encuentra la inclusión de unas 250 vacantes por año para cubrir las bajas.
Para Ibarburu hay acuerdo con los directorios de los bancos en la contratación de nuevo personal. Sin embargo, según el dirigente, la Oficina de Planeamiento y Presupuesto (OPP) autorizó que se contrate a la mitad del personal requerido.
Por su parte, Calloia recordó que en los últimos cinco años ingresaron más de 1.000 trabajadores a los bancos del Estado y que la contratación de nuevo personal "no es fácil" puesto que se debe llamar a concurso y "eso lleva su tiempo".
Está previsto que el sindicato bancario se reúna con los directorios de los bancos para cuantificar las necesidades de personal. AEBU entiende que la clientela del BROU se triplicó en los últimos años y que el personal de la entidad se redujo.
Según datos de AEBU manejados por sus dirigentes de Banca Oficial, el BROU pasó en menos de cinco años de tener una cartera de 400 mil clientes a 900 mil. Muchos de ellos trabajan con cajero automático o utilizan otras prestaciones que no requieren asistencia de personal. La tarea de los bancarios se incrementó mientras el personal pasó de unos 6.000 a 3.970, según AEBU. "Hay brechas que no se cubren con tecnología, se necesita gente parada detrás de la caja", sostuvo Ibarburu.
Acuerdos. Fuentes de la negociación colectiva señalaron a El País que se vienen alcanzando acuerdos parciales en temas que no revisten mayores diferencias entre las partes; cada vez que se alcanza un consenso se firma un acta. Es así que ya está resuelto el diferendo por los exfuncionarios del Banco de Crédito que ingresaron a los distintos bancos oficiales tras el cierre de la entidad privada, entre otros.