Padres cortan interbalnearia por escuelas

Dicen que pueden ocupar el local a partir de lunes

Mañana miércoles a la hora 8 un grupo de vecinos de Pinar Norte cortarán la ruta Interbalnearia, a la altura del kilómetro 29, en reclamo de seguridad y arreglos para el local donde funcionan las escuelas 231 y 162 ubicadas en camino Eduardo Pérez. De no recibir la atención de las autoridades, los padres están decidido a ocupar el local escolar a partir del lunes.

Los vecinos argumentan que han llevado varios planteos a la Administración Nacional de Educación Pública (ANEP), de los cuales no han tenido respuestas.

En enero pasado estas escuelas sufrieron un ataque "de los vándalos de siempre", que incendiaron la biblioteca, el salón comedor y los salones de clase, dijo a El País el presidente de la comisión de fomento de las escuelas, Luis Hernández. "Por ser el mes de enero los vecinos se dieron cuenta cuando ya el fuego se había propagado a distintos lugares de la edificación", explicó Hernández. Para sofocar el fuego, los bomberos debieron romper parte del techo de las escuelas.

De inmediato, los vecinos hablaron con la directora y pidieron una inspección a la ANEP. La inspección concluyó que el local escolar estaba en condiciones "inaceptables pa-ra el dictado de clases y la permanencia de alumnos en el local".

A ambas escuelas asisten unos 1.000 niños. En marzo, con el comienzo del año lectivo, las escuelas no habían sido reparadas, por lo que los vecinos volvieron a plantearle el tema a la ANEP.

"Los padres de los alumnos no pueden hacerse cargo de estos gastos ya que están pagando de su propio bolsillo el sueldo de la cocinera y la ayudanta de cocina", argumentan.

Hernández dijo que el local escolar tampoco cuenta con limpiadora, y que el comedor donde se brinda alimento a 420 niños fue reparado por los propios padres, ya que la ANEP no respondió a los insistentes planteos de la comisión de fomento.

Hoy las clases se están dictando con parte de la escuela quemada, por lo que alumnos de más de un grupo deben compartir salón.

"Los padres nos preguntamos qué pasa con nuestros hijos que están asistiendo a clase en esta situación tan irregular. Y cuando llueva, dónde van a comer los más de 400 alumnos que se alimentan en el comedor de la escuela", se preguntó Hernández.

¿Encontraste un error?

Reportar

Te puede interesar