Padre que mató a su hijo adicto enviado a la cárcel

| La sentencia de homicidio tuvo el agravante del parentesco, pero resultó atenuada por la figura de "dolo eventual"

La jueza Penal Gabriela Gatti dio lugar al pedido de la fiscal Dora Domenech y procesó con prisión por homicidio especialmente agravado a título de dolo, al hombre que ultimara de un tiro a su hijo de 27 años luego de que éste lo robara una vez más para comprar pasta base, droga a la cual era adicto.

La defensa apeló ayer mismo el fallo en tanto una marcha en defensa del hombre procesado fue suspendida luego de conocido el fallo.

El violento hecho ocurrió el martes 13 en las proximidades de un depósito propiedad del hombre que posteriormente mataría a su hijo de un tiro en la cara. El galpón está ubicado en Enrique Castro y Aparicio Saravia, en Casavalle. Su hijo había llegado en la madrugada, armado, a robar herramientas para venderlas. El sereno alertó al padre del joven y se desencadenó la tragedia.

El hombre de 49 años y carente de antecedentes penales buscó a su hijo en la zona y lo encontró. Lucharon. Logró desarmarlo y con la propia arma de su hijo le dio un tiro en el rostro.

"El hombre declaró que luego de quitarle el arma efectuó un tiro al aire para intimidarlo pero las pericias forenses que revelan la trayectoria de la bala indican claramente que el disparo no fue al aire", explicaron a El País fuentes judiciales. "El hecho desde el punto de vista legal es un homicidio", indicaron.

La sentencia especifica que el homicidio es especialmente agravado. Este se debe al grado de parentesco entre ellos, según el Código Penal.

Sin embargo el otro agregado de la sentencia referente a "a título de dolo eventual" indica que el matador no tuvo intención directa y que no previó los efectos de su acción.

Las fuentes indicaron que al momento de dictar sentencia se tendrán en cuenta circunstancias atenuantes.

Algunas de ellas son la falta de antecedentes, la condición de persona trabajadora, la estima de la que goza entre sus vecinos y, sobre todo, el estado de alteración en que cometió el crimen.

la lata. Según relataron a El País familiares de la víctima, el joven llevaba una vida normal hasta los 20 años cuando comenzó a consumir pasta base.

Esta droga, que hizo explosión en Uruguay a partir de 2004, es elaborada con la resaca de la cocaína y genera en muy poco tiempo una adicción incontrolable.

Su efecto es de gran euforia entre tres y cinco minutos y luego viene el deseo irrefrenable de volver a consumir acompañado de malhumor y tendencia a la violencia. La pasta base llega a Uruguay desde Bolivia vía Argentina y por medio de "mulas", explicaron fuentes de la Brigada Antidrogas a El País.

10 a 24

El Código del Proceso Penal prevé una condena de entre 10 y 24 años de cárcel para casos con agravante. En el numeral 311 sobre el agravante del homicidio reza: "Cuando se cometiere en la persona del ascendente o descendiente legítimo o natural reconocido o declarado tal del cónyuge, del hermano, legítimo, del padre o del hijo adoptivo". También tiene en cuenta la premeditación, el uso de veneno y si el victimario ya tenía antecedentes por el mismo delito.

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