Oposición: la gestión, y no la inamovilidad, es la clave

La agitada reforma. Oposición apunta a eliminar monopolios y mejorar la gestión pública Estima que para destituir a funcionarios hay instrumentos Sindicatos estatales reclaman ser consultados

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SEBASTIÁN CABRERA

Tocar la inamovilidad o cambiar el estatuto de los funcionarios no es prioridad para los técnicos de la oposición. Pero sí agilizar la gestión, exigir resultados, fijar indicadores de eficiencia, fortalecer el TCR e incluso acabar con monopolios.

Augusto Durán Martínez, catedrático de derecho administrativo y prosecretario de la Presidencia durante el gobierno de Luis Alberto Lacalle, fue uno de los tres referentes en la reforma del Estado en el programa de 2009 del Partido Nacional y tiene una posición clara sobre el tema. "Lo importante no pasa por la función pública y la inamovilidad. Si queremos hablar en serio, lo primero que hay que hacer es llevar el derecho de la competencia a todos los ámbitos. Debe acabarse el monopolio de las telecomunicaciones, de hidrocarburos, del Correo", dijo Durán a El País.

A su juicio, el gobierno debe "cumplir con el derecho positivo vigente, que estableció un derecho de la competencia en amplio sentido", primero en una ley del gobierno de Jorge Batlle en el año 2000 y luego con una ley de 2007 del gobierno de Tabaré Vázquez (ley 18.159, sobre la competencia en empresas públicas y privadas).

"Esas dos leyes implicaron la derogación absoluta de todos los monopolios. No hay que engañar a la población con la reforma del Estado y luego no hacer lo que hay que hacer", opinó Durán, que diseñó las propuestas nacionalistas prometidas en campaña, junto a Carlos Delpiazzo y Alberto Sayagués.

La inamovilidad, a su juicio, "es un tema absolutamente secundario", que "se reduce únicamente a los funcionarios presupuestados de la Administración Central y de las intendencias, una minoría en el Estado". Y explicó que, aún en esos casos, la Constitución admite la destitución por ineptitud, omisión o delito: "El problema es que nadie se anima a aplicar las sanciones".

En tanto, el diputado nacionalista Pablo Abdala presentó al gobierno un proyecto de ley que crea una "ventanilla única", a través de un nuevo organismo en la OPP que tendría competencia exclusiva en ingresos y ascensos dentro de la Administración Central. La iniciativa también establece la obligatoriedad del concurso.

RUMBO. El economista y ex contador general de la Nación Isaac Umansky, principal referente del secretario general colorado Pedro Bordaberry en la "reingeniería" del Estado, dijo a El País que lo principal es "saber hacia dónde se va" y "actualizar la gestión del Estado", tomando ejemplos de Chile y de Brasil. A Umansky le preocupa la transparencia y las "buenas prácticas contables". Plantea presupuestos por gestión de resultados, sistemas de información gerencial "idóneos" y planificación estratégica.

¿Y la inamovilidad? "Ya existen los instrumentos, se podrá aprobar un decreto para acelerar los plazos y establecer criterios respecto a qué está bien o mal (a la hora de cesar a un funcionario público)", indicó Umansky. Y opinó que debe haber respaldo político a las decisiones de los gerentes, además de estrechar el diálogo, negociar y "escuchar" a los funcionarios públicos.

Desde el Partido Independiente se plantea que la reforma del Estado "va mucho más allá de la inamovilidad" y se indica que es "fundamental la "responsabilidad en la utilización del gasto, con objetivos claros" y manejar indicadores de eficiencia en la gestión respecto a los gastos realizados, según explicó a El País uno de los técnicos partidarios, que pidió no ser identificado.

El diputado independiente Iván Posada dijo a El País que "lo importante es la responsabilidad fiscal", atada a "un balance del sector público estructurado en función de objetivos fiscales" y una evaluación de los gastos realizados. "Y debe fortalecerse el Tribunal de Cuentas, incluyendo la conveniencia del gasto y no solo si es legal", opinó Posada.

Principales planteos en los programas

El programa presentado en la campaña electoral por el Partido Nacional plantea la gestión "por resultados y el control sobre la calidad del gasto público", implantar el expediente electrónico; centralizar el mayor número posible de trámites en ventanillas únicas de atención al usuario; así como la reforma del procedimiento administrativo, incluyendo el principio de "silencio positivo" de la administración: "Cuando la Administración no contesta en plazo, está diciendo que sí".

Los blancos también plantean la "racionalización de las estructuras escalafonarias y las escalas de remuneraciones", eliminación de vacantes de "cargos superfluos", ingreso y ascenso por concurso, así como la eliminación de un centenar de cargos de confianza.

El programa colorado hace hincapié en la apertura a la inversión privada en las empresas públicas, además de valorar la posibilidad de "corporatizar" los entes autónomos, colocando parte de las acciones en el mercado financiero con participación del Estado. También implantar una "gestión pública por resultados", a través del Presupuesto y las Rendiciones.

"Lo importante es derogar todos los monopolios que hay en el Estado"

Augusto Durán martínez, ex prosecretario de la Presidencia

"Lo importante no pasa por la función pública ni por la inamovilidad. Para hacer una reforma del Estado, hay que cumplir con la derogación absoluta de todos los monopolios en el Estado. Hay que acabar con el monopolio de las telecomunicaciones, los hidrocarburos, el Correo".

"Acelerar los plazos en Estado y respaldar a quien toma decisiones"

ISAAC UMANSKY, ex Contador General de la Nación

"Hay que saber hacia dónde se va y actualizar la gestión. Ya hay instrumentos para destituir funcionarios. Se podrá aprobar un decreto para acelerar plazos, dar certezas y establecer criterios respecto a qué está bien y qué está mal. Pero hay que respaldar a quien toma decisiones".

"Hay que darle importancia a lo fiscal y cambiar la cultura de la gestión"

Iván Posada, diputado del Partido Independiente

"Las modificaciones en contratos de funcionarios van en buena línea, pero si no cambiamos la cultura de gestión y le damos a lo fiscal una preponderancia, cometeremos los mismos errores del pasado. Ya anunciaron con bombas y platillos la reforma del Estado y quedó en la nada".

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