Un jerarca aduanero, que trabaja en el Puerto de Montevideo y que está relacionado con el control de las zonas francas, fue detenido ayer tras una orden emitida por la jueza de 14° Turno, Anabella Damasco, y el fiscal de 7° Turno, Eduardo Fernández Dovat. La magistrada citará en breve a otros cinco funcionarios aduaneros.
Fuentes judiciales señalaron a El País que la eventual responsabilidad penal del funcionario indagado surgió a raíz de la investigación de la "Operación Medusa", realizada en diciembre del año pasado y en febrero de este año por la Dirección Nacional de Inteligencia Policial.
En estos operativos, los investigadores policiales detectaron a una banda de contrabandista que vaciaban contenedores, los llenaban de arena y luego los enviaban a Paraguay a la dirección de una empresa que tenía la organización criminal en Asunción.
En marzo de este año, la Dirección de Inteligencia Policial solicitó a la jueza Damasco la incautación de tres casas lujosas de empresarios vinculados con esta banda de contrabandistas.
Para la Policía, la adquisición de estas viviendas se efectuó para "lavar" dinero proveniente del tráfico de estupefacientes. Las casas, valoradas en unos US$ 500.000, se encuentran en Punta del Este, Piriápolis y Atlántida.
Otras fuentes de Aduanas dijeron a El País que el aduanero detenido es una persona capacitada, de trayectoria y con múltiples contactos políticos. Inclusive, fue mencionado como integrante de un grupo cuyo líder es un aduanero vinculado al Carnaval que hoy está en prisión.
La Justicia ya descartó que el aduanero sospechoso integre esta gavilla de contrabandistas internacionales, aunque la investigación concluyó que sí podría estar involucrado con eventuales ilícitos en depósitos contratados a zonas francas.
Hasta el momento, 13 personas -entre ellos dos aduaneros- fueron remitidos a la cárcel por delitos de contrabando por la jueza Damasco y el fiscal Fernández Dovat. La Policía cree que los aduaneros citados por Damasco estarían vinculados a maniobras de contrabando.