El décimo Congreso Uruguayo de Oncología tuvo ayer su ceremonia de apertura en el Latu a cargo de un oncólogo ilustre: el presidente de la República, Tabaré Vázquez.
El mandatario comenzó manifestando cierta incertidumbre sobre su presencia en el congreso. "No sé si estoy aquí en calidad de locatario o visitante. No sé si estoy por ser médico oncólogo o presidente de la República", dijo.
En el evento Vázquez destacó los avances alcanzados en la oncología uruguaya tanto en la investigación científica como en la formación de los recursos humanos.
Los adelantos logrados, prosiguió, permiten hablar de "esperanza" en el tratamiento de una enfermedad a la que definió como algo que "hace poco tiempo se veía como un castigo vergonzante y terminal".
"Sin embargo el cáncer no es un castigo, ni es incurable. Hay factores prevenibles y también se cuenta con la esperanza de mejorar los tratamientos", agregó.
CONGRESO. El encuentro internacional de oncólogos se extenderá hasta el próximo sábado. Hay unos 450 inscriptos y destacados médicos invitados de distintas partes del mundo. Los temas principales serán el cáncer de mama, urológico y el cáncer de origen digestivo.