Los padres de la Escuela No 277 ocuparon el local en la mañana de ayer para denunciar problemas edilicios y de alimentación.
Enterada de la situación la consejera de Primaria, Gladys Pérez de Coirolo, se presentó en el centro de estudios y se comprometió a reparar el local en esta semana. Sin embargo, los padres pretenden que los niños no concurran hasta el lunes para asegurarse de que los arreglos se concreten.
Entre los problemas, los padres denunciaron techos caídos, baños inundados, rejillas de desague fuera de lugar y algunas que faltan, cables de alta tensión al alcance de los niños.
La consejera tuvo un cruce de palabras con los padres que reclamaban por el estado del local.
Pérez afirmó que "va a venir la gente entendida en esto y van a poner manos a la obra. Lo que no tenemos derecho es a hacerle perder la clase a los niños, que la escuela esté cocinando de gusto, por eso preferiría que los niños entraran tranquilamente".
Agregó que si algún padre no quiere dejar a sus hijos entrar le parece bien pero "que no impidan que otros entren". "No se puede dudar que tenemos la mejor buena voluntad, que estamos buscando las soluciones al más corto plazo", aseguró.