Brasilia - El presidente del gobierno español, José Luis Rodríguez Zapatero, y su anfitrión Luiz Inacio Lula da Silva destacaron hoy el interés de España y Brasil para fortalecer la relación bilateral en un marco mayor, a través de un acuerdo entre la Unión Europea y el Mercosur.
La conversación de más de dos horas fue una señal de reapertura de las negociaciones entre los dos bloques, estancadas desde el 30 de octubre, cuando ambos fracasaron en el intento de avanzar hacia un acuerdo.
Las negociaciones entre los dos bloques se empantanaron en sus discrepancias sobre los subsidios agrícolas, que los países de Mercosur (Argentina, Brasil, Paraguay y Uruguay) quieren que sean suprimidos, y la demanda de la Unión Europea para una mayor apertura comercial del bloque sudamericano.
"España comparte con Brasil el concepto de que un espacio económico más amplio que la relación bilateral es la integración de Mercosur y (desea) que su proyección hacia la Unión Europea avance decididamente" , dijo Zapatero al concluir la primera parte de su encuentro con Lula da Silva. "Las negociaciones entre la Unión Europea y Mercosur son fundamentales" , dijo Lula.
El tema Mercosur-Unión Europea ocupó la mayor parte del tiempo de la reunión.
Los líderes hablaron de reiniciar conversaciones entre los dos bloques tras sentar las bases para un estrechamiento mayor en sus relaciones económicas.
Lula formuló un llamado a los empresarios de España y de Brasil para que se sumen al "desafío" de promover a la pequeña y mediana industria para afianzar los lazos económicos de los dos países, que han tenido un considerable fortalecimiento en los últimos 10 años.
Lula y su visitante parecían más a gusto debido a la convergencia de sus orígenes ideológicos ubicados en la izquierda.
Lula dijo que los números del comercio bilateral (unos 3.000 millones de dólares anuales) eran altos, pero que aún no reflejaban el potencial de los dos países.
Zapatero subrayó que consideraba a Brasil "determinante" en la conformación de un nuevo orden internacional y destacó la presencia del país sudamericano en regiones remotas como Africa y Asia como expresión de su "liderazgo creciente".
También subrayó la coincidencia de ambos en el apoyo al multilateralismo, a las Naciones Unidas y a la reforma del Consejo de Seguridad. En ese organismo ampliado "pueden estar países con gran relevancia en el actual orden internacional" , dijo Zapatero, sin mencionar a Brasil.
Ninguno de los dos hizo referencia a un tema que se creía que ocuparía parte de sus conversaciones: la crisis entre Venezuela y Colombia. España tiene fuertes lazos con ambos países y Brasil está empeñado en reconciliar a sus vecinos.
Las relaciones colombo-venezolanas tocaron la semana antepasada su nivel más bajo a raíz de la captura por caza-recompensas pagados por Colombia en territorio venezolano de un líder de las FARC. La tensión entre los dos países aún no ha disminuído.
La visita de Zapatero apuntalaría las inversiones españolas en Brasil y facilitarían el tránsito hacia acuerdos entre Mercosur y la Unión Europea.
Las grandes empresas españolas de telecomunicaciones y del sector financiero desde el Banco Santander hasta Telefónica ya están en Brasil y ahora se busca atraer a empresas medianas y pequeñas.
Del intercambio total de 3.000 millones de dólares al cierre del 2004, Brasil exportó a España productos por un valor de 1.800 millones de dólares, principalmente en soya, hierro, camarones, carne y café. Las importaciones de España sumaron unos 1.000 millones de dólares, en partes y piezas para aviones, helicópteros y autos.
Con unos 17.000 millones de dólares, España es el tercer país con mayores inversiones en Brasil, después de Estados Unidos y los Países Bajos.
AP