El joven de iniciales R.B.B, que había sido identificado como el responsable del homicidio de Natalia Martínez, fue condenado en el día de hoy a cumplir una pena de nueve años de penitenciaría.
En enero de 2007 la ciudad de Piriápolis se vio sacudida por la desaparición de una joven de 19 años a la salida del boliche "La Rinconada". La familia y los amigos de Natalia Martínez realizaron intensos esfuerzos por encontrarla pero finalmente, 22 días después, su cuerpo fue hallado sin vida en la zona de Laguna del Sauce.
Tras meses de investigación, la Policía encontró a R.B.B como responsable de la muerte de la joven. Finalmente, en el día de hoy la Justicia emitió la sentencia donde se definió que la pena es de nueve años de penitenciaría. En la pena se descontará el tiempo de prisión preventiva que cumple.
El joven procesado afirmó que Natalia Martínez "murió de un ataque de asma". Él dijo "que no supo qué hacer y se descartó del cuerpo una vez que constató que no tenía pulsaciones", aclarando "yo no la tape ni la ate", de acuerdo a lo que se lee en la sentencia.
En el procesamiento se descartó la muerte por asma como hipótesis viable y la Junta médica se expidió determinando "una muerte homicida, sin que haya motivos válidos para apartarse de esa conclusión".
Se entendió que "viola las reglas de lo racional que un joven deje morir en su auto a una persona sin llevarla a asistir y luego tire su cuerpo en una zona apartada".
En la sentencia se hace referencia a la opinión de psiquiatras y psicólogos que participaron en las pericias a R.B.B. Los especialistas señalaron que el joven "presenta baja tolerancia a la frustración aunque predomine en él un aparente control, existe la posibilidad de reaccionar impulsivamente perdiendo así el control de sus impulsos, sobre todo de su hostilidad y agresividad".
R.B.B. afirmó que al encontrarse con Natalia Martínez en "Vértigo", lugar al que se habían dirigido desde "La Rinconada", intentó besarla y la joven lo rechazó, momento en que sobreviene el supuesto ataque de asma, explica la sentencia.
Para el procesamiento se entendió que "el rechazo de la joven (…) le hizo perder los estribos a R. B. B., lo que lo llevó a agredir a la joven". Él afirmó: "se me fue de las manos, pero yo no la maté, no sabía que hacer".
La Justicia concluye que la declaración de R. B. B. "es falaz en cuanto pretende adjudicar a un asma la causa de muerte o que se asustó no sabiendo qué hacer".
Se entiende que "hubo acción dolosa (dolo de ímpetu por la negativa de la joven a profundizar la relación), es decir, intención de matar y resultado ajustado a esa intención". Lea la sentencia completa