Nogaró: un polémico alquiler

Su ubicación es clave para desarrollar un casino en el Este

El Estado alquilaba el local de la avenida Gorlero desde el año 1948, cuando culminó el plazo de diez años concedido por el Estado uruguayo a la familia Sagasti para explotar una sala de juego privada.

A partir de ese año y hasta el 31 de diciembre de 2007 el local fue alquilado por la Dirección General de Casinos del Estado a la empresa Grandes Hoteles y Casinos SRL. El contrato se renovaba periódicamente. En la última década se firmó un acuerdo para el alquiler del local entre el 1º de enero de 1999 y el 31 de diciembre de 2003. El monto acordado fue de U$S 890 mil anuales.

Sin embargo, ese contrato fue rescindido de común acuerdo entre las partes a partir de la difícil situación económica y financiera que sacudió al país en el 2002. El nuevo contrato comenzó a regir el 1º de enero de 2003 y el precio del alquiler quedó establecido en U$S 500.000 por año aunque expresado en Unidades Indexadas. Sin embargo, el TCR observó el gasto por entender que de acuerdo a la normativa vigente el precio del alquiler mensual debería ser de U$S 13.000. La Dirección Nacional de Catastro, respondió que el valor total del inmueble ascendía a U$S 1:675.000 y el valor del arrendamiento mensual era de $ 390.000. Agregó que el resultado de la tasación no era vinculante y que, por el contrario, podía ser aumentado o disminuido en un 20% por motivos de necesidad o conveniencia de la repartición. Posteriormente, el 18 de setiembre de 2003 la Dirección General de Casinos fundamentó la necesidad de celebrar el contrato con la propietaria del inmueble destacando los factores que eran favorables para la celebración del nuevo acuerdo.

A la hora de analizar el contrato entre ambas partes el TCR recordó que de acuerdo a lo señalado por la Dirección Nacional de Catastro el valor del arrendamiento debería ser de U$S 13.000 mensuales, lo que significa un monto anual de U$S 156.000. Este contrato venció el pasado 1º de enero.

En marzo pasado el TCR intervino el gasto de $ 11:254.728 para el ejercicio en curso y los cinco siguientes para pagar el costo del alquiler del local una vez que el mismo fuera renovado. Sin embargo, esto no ocurrió. El 26 de junio pasado la empresa propietaria del inmueble firmó un contrato de arrendamiento con la empresa Vidaplan SA propietaria del complejo Mantra de La Barra.

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