Ochenta por ciento de las enfermedades que deben ser notificadas obligatoriamente al Ministerio de Salud Pública (MSP) no lo son. Es más, hay departamentos enteros del país en los que no hay noticia de ninguno de los eventos que deben ser informados a la autoridad sanitaria, dijo a El País el director Nacional de Salud, Jorge Basso.
Ante esa realidad, el MSP se abocó a reunirse en todo el país con médicos y funcionarios de la salud e informar la importancia de la notificación para tomar acciones rápidas ante situaciones inusuales y los problemas que pueden traer las demoras, dijo Basso.
"La única forma de hacer un diagnóstico de la realidad es tener las notificaciones adecuadas para también tomar decisiones a tiempo real", sostuvo el jerarca. La estrategia pública consiste también en montar una red y ubicar referentes en cada centro de salud y también dentro de la comunidad.
"Puede ser un jefe de Policía, un responsable de un batallón, representantes de instituciones sociales", ejemplificó el funcionario.
Informó además que comenzaron a "llamarles la atención" a los médicos e instituciones de los que tienen noticia que recibieron a un paciente con una enfermedad que debía ser informada y no lo fue.
En el 2004 el ministro de entonces, Conrado Bonilla, actualizó el Código de Enfermedades de notificación obligatoria. Según el decreto deben informar no sólo los médicos y veterinarios, sino los personales sanitarios de todas las categorías y los directores técnicos de laboratorios de análisis clínicos y de bancos de sangre.