Nacer como en el hogar, pero en un sanatorio

| Salas de nacer. Un modelo que comienza a imponerse en los partos en Uruguay

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DÉBORAH FRIEDMANN

Evitan los peligros y el estrés del traslado minutos antes del parto. Brindan a la madre la posibilidad de optar entre varias posiciones. Y al bebé un mayor contacto con ella. Son las salas de nacer, un modelo que comienza a imponerse en Uruguay.

Las salas de nacer buscan dar un espacio más íntimo, cercano a lo que puede ser dar a luz en el propio hogar pero en un centro asistencial. El modelo se impuso hace unos 15 años en Estados Unidos y también se utiliza en Europa. "El concepto básico es cambiar la calidad y la dinámica con la que se asiste un parto", explicó Justo Alonso, catedrático de Ginecología y presidente de la Asociación Uruguaya de Perinatología.

Tradicionalmente la mujer ingresa a un centro de salud cuando inicia el trabajo de parto. En las hasta 10 horas que puede llevar ese proceso, la embarazada permanece en una sala común. Cuando llega a la dilatación completa se la traslada en camilla a la sala de partos. "El traslado es una situación muy estresante para la parturienta. Le dicen que no puje, la cambian a una camilla y la trasladan a la sala de partos. Ahí la mueven nuevamente a la camilla para el parto. No es cómodo ni para ella ni para el equipo de salud", dijo Alonso.

Además de los nervios, en esos traslados pueden ocurrir inconvenientes más serios, como que la mujer se caiga de la camilla, indicó Jorge Arena, referente en Salud Perinatal, Mujer y Género de la Administración de los Servicios de Salud del Estado (ASSE).

Esas son algunas de las razones por las que cada vez se opta más por las salas de nacer, que se enmarcan en la concepción de una "maternidad centrada en la familia", dijo Arena. "Es una situación más amigable desde la arquitectura hasta el trato y seguimiento de las pacientes. Se asocia a mejores resultados perinatales", añadió.

ASSE apuesta a ese modelo de atención, que la semana pasada puso en marcha el Hospital de Tacuarembó. Actualmente analizan las maternidades del país para evaluar en cuáles implementarlo. Lo que se hará es acompañar el proceso de reforma de algunos de esos sectores con el acondicionamiento para convertirlos en salas de nacer, dijo Arena.

En ese esquema, la mujer permanece en un mismo espacio desde que inicia el trabajo de parto hasta al menos algunas horas después de dar a luz.

"Eso quiere decir que las salas tienen que estar construidas o adaptadas desde el punto de vista de la circulación para que pueda producirse un parto y recepcionar a un recién nacido. Se requieren condiciones de temperatura, higiene, equipamiento y un baño individual", sostuvo Arena.

Otro elemento clave es que la cama se transforme en una silla de partos. Eso permite, además, que la mujer elija la posición para parir como acostada, en cuclillas o sentada. Además, esas sillas son adaptables y permiten graduar desde la inclinación del respaldo hasta la altura de las piernas, dijo Alonso. "Otra ventaja es desde el punto de vista psicológico. Hasta hace algunos años, los partos se atendían en posición ginecológica. La mujer acostada y mirando al techo. Esto no es muy beneficioso, porque queda en una posición como de `enferma`. Con esta silla de las salas de nacer se puede graduar para que ella sea quien tenga la cabeza más alta de toda la sala, porque es la protagonista. Eso es importante", señaló el catedrático.

EXPERIENCIAS. Una década atrás, a partir de una iniciativa de la Cátedra de Ginecología de la Facultad de Medicina y de la Fundación Álvarez Caldeiro Barcia, se inauguraron las dos primeras salas de nacer en el subsector público, en el Pereira Rossell. Pero nunca llegaron a actuar como tales a raíz de un conflicto con los funcionarios. Ahora están en proceso de instrumentarlas (ver nota aparte).

Una de las instituciones precursoras en sí tenerlas en funcionamiento fue la mutualista OCA-Larghero, hace también unos 10 años. Y otra organización que hizo punta con ese modelo fue el Hospital Británico, que cuenta con cuatro "birthing rooms". Además, en Rivera, por ejemplo, la mutualista Casmer habilitó una sala de nacer en diciembre de 2007. "El balance es satisfactorio, aunque es algo dificultoso que las mujeres acepten esta nueva propuesta. Se ha llegado a que 40% prefieren dar a luz en una sala de nacer", dijo Erick Quevedo, encargado del Área de Ginecología y Maternidad. También San José tendrá a la brevedad (ver nota aparte). Y el hospital de Tacuarembó habilitó una sala de nacer, que según el centro asistencial, es la primera en el subsector público.

Una particularidad de esta sala es que la madre y el niño permanecen en ella hasta que se les da el alta. En el resto, son trasladadas pocas horas después de dar a luz, explicó el director del Hospital, Ciro Ferreira. En ese departamento nacieron 1.419 niños en 2007. En esta primera etapa tendrán prioridad para usar la sala las madres adolescentes, dada su alta vulnerabilidad. Para un futuro próximo, el hospital se plantea construir una casa del buen nacer en un predio junto al centro de salud, convirtiendo toda la maternidad en ese modelo. (Producción: José Esteves y Freddy Fernández Carranza).

Las cifras

47.732 Es la cantidad de nacimientos que hubo en Uruguay en 2007. La edad más frecuente para tener un hijo son los 19 años.

Las incorporan en la principal maternidad

El Hospital Pereira Rossell, principal maternidad del país, tiene en curso una licitación para el equipamiento de ocho salas de nacer, informó su directora Ima León. La intención es que estén operativas antes de fin de año, añadió.

A su vez, planean instrumentar un CTI materno. "Ahora las pacientes obstétricas que tienen alguna dificultad y requieren de un tratamiento intensivo van al CTI general, sin ginecólogo y, además, no se puede mantener al niño cerca de la madre. Por eso, estamos desarrollando este proyecto. Estará dentro del Hospital de la Mujer y contará con entre cuatro y cinco camas", anunció León.

Respecto a las salas de nacer, el subdirector del Hospital de la Mujer, José Vázquez, dijo que la inversión en el equipamiento de las mismas rondará los $ 4.000.000.

En ese centro asistencial, donde se producen unos 20 partos promedio por día, la mecánica será que la mujer permanezca allí hasta las primeras horas después de parir. "Es un cambio en el modelo de atención. Tiene además un componente económico y también de la metodología de trabajo que se verá modificada", señaló Vázquez.

"Es mucho más natural que la mujer haga el trabajo de parto en la habitación con el compañero que elige, que salir a las apuradas en camilla hacia la sala de partos, un lugar que no conocen", opinó.

El 66% en Uruguay tiene hijos

TASA DE NATALIDAD Es de 14,58 por mil en el país.

HIJOS El 66% de las personas de 14 años o más edad diji en la Encuesta Nacional de Hogares Ampliada 2006 del INE que había tenido un hijo nacido vivo. La mayoría tuvo dos hijos.

HOMBRES El 24,5% de los hombres tiene un hijo, el 34% dos, el 20,9% tres, el 9,6% cuatro y el 11% cinco o más.

MUJERES El 24,4% tiene un hijo, el 33,3% dos, el 19,9% tres, el 9,4% cuatro y el 12,9% cinco o más niños.

EDAD La edad más frecuente en las mujeres al nacimiento de su primer hijo es 19 años. El 6,2% lo tiene antes de los 15 años.

NACIMIENTOS En 2007 hubo 47.372. De ellos, 18.364 fueron en Montevideo y el resto en el interior. Después de la capital, el departamento con más nacimientos fue Canelones (7.195), seguido por Maldonado (2.469) y Salto (2.075).

VIDA La esperanza de vida al nacer es de 75,97 años. Para los hombres es de 72,41 y para las mujeres de 79,73.

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