El presidente José Mujica hizo referencia en su audición radial de hoy a la necesidad de Uruguay de no separar la visión de desarrollo económico a futuro con el enfoque de política regional, ligándose a los fenómenos positivos de la región e intentando tener las mejores relaciones internacionales con todos los países.
El presidente puso como ejemplo del auge de la construcción en la región; relató que hace unos días recibió la visita de empresarios de esta industria, quienes le solicitaron –proyecto de ley mediante y en carácter excepcional- la posibilidad de contratar a capataces retirados para que den cursos acelerados de albañilería en la UTU. Los empresarios plantearon al mandatario que en el futuro inmediato la industria necesitará la incorporación de al menos 10 mil nuevos trabajadores, y la capacidad actual de formación existente no podrá lanzar al mercado a más de 1600.
En ese sentido, explicaron a Mujica que también creen necesarias algunas modificaciones jurídicas y ventajas de carácter tributario, para que las mujeres se unan a las labores de la construcción en tareas para las cuales pueden ser tan o más eficientes que los hombres, argumentando que el trabajo femenino paliaría esa posible falta de mano de obra que comienza a atravesar esta industria.
"La fuerte demanda que América del Sur está sintiendo en varios de los productos básicos está generando, de momento, un auge de la industria de la construcción. Estas noticias se difunden muy poco o no se difunden para nada. El hecho de tener que tomar medidas especiales para incrementar la formación rápida de futuros albañiles, el hecho de buscar legislación que favorezca la incorporación de la mujer a alguna de las tareas parecen novedades y lo cierto que todo esto está reflejando que - mal que bien - el Uruguay (…) posibilidades, en los hechos tiene", dijo Mujica.
A su vez, hizo referencia a la situación de Nueva Palmira, que vive una crisis "por la positiva", por que el tráfico está por encima de lo que se había calculado. "Estos fenómenos no se planteaban en 2002, iniciativas de este tipo no existían", planteó.
Finalmente Mujica recalcó que Uruguay padeces "el peso del ciclo que nos impone en gran medida el juego de factores externos de la economía del mundo y los vaivenes de los precios internacionales de las cosas que vendemos". Por esa razón, planteó el presidente, no se debe perder oportunidad de ligarse estrechamente a los fenómenos positivos de la región, "particularmente el crecimiento de Brasil, que va rumbo de transformarse en una potencia muy importante".
Uno de los ejes de la política exterior es, dijo, por un lado de ganar oportunidad y por otro de mantener la independencia diversificándose en todo lo que se pueda por el mundo.