Un arrebato fallido en la zona de Carrasco terminó con los dos delincuentes en grave estado luego que chocaran frontalmente contra un camión. Uno de ellos era marinero de la Armada y otro, cabo de la misma arma, se suicidó cuando se enteró de lo sucedido ya que había sido quien pasó los datos a los delincuentes.
Ayer una mujer declaraba en la Seccional 14ª, acusada de haber recibido la cartera robada pocos minutos antes de que los arrebatadores se estrellaran contra un camión en la esquina de Almirón y Gallinal.
Todo comenzó la tarde del martes cuando la esposa de un coronel retirado que tiene una empresa de seguridad se dirigió junto a su marido a retirar una fuerte suma de dinero a una institución bancaria. Los arrebatadores siguieron a la pareja en moto y cuando esta llegó a su casa en la esquina de Zum Felde y Avenida Italia sorprendieron a la mujer y le llevaron la cartera. A pocas cuadras los esperaba la mujer ahora detenida quien recibió la cartera. Los delincuentes aún no sabían que la carera no contenía el dinero que buscaban. El choque frontal con el camión hizo que este volcara sobre la vereda aunque sus ocupantes no recibieron lesiones de entidad. El marinero de 23 años que iba en la moto fue derivado al Hospital Militar donde permanece en el CTI, en tanto su secuaz, de 25, ayer estaba fuera de peligro. Una hora después del accidente un cabo que revistaba junto con el marinero arrebatador en el Museo Naval, se quitaba la vida de un tiro. Este cabo también trabajaba en la empresa de seguridad del coronel retirado y estaba involucrado en el arrebato.