A última hora de ayer una mujer declaraba ante la justicia rochense tras presentarse a la policía asegurando que fue autora de un homicidio en el año 1983. La víctima era un expolicía que figuraba como desaparecido.
La mujer, de 56 años y de iniciales A.N., quien ejerció la prostitución, decidió confesar el crimen por el peso que le generaba en su conciencia.
Según la información obtenida, A.N. tenía como amante a un ciudadano de Montevideo, quien se desempeñó como policía y más tarde fue empleado del Puerto de la capital.
La versión extraoficial señala que le habría puesto veneno en el mate y luego llamó a un amigo para enterrar el cadáver.
Lo sorprendente es que el supuesto amigo actualmente está negando las imputaciones ante la justicia, poniendo una interrogante sobre la compleja trama.
Los investigadores ahora buscarán delimitar el lugar en el que eventualmente fue enterrada la víctima. Hasta el momento el cuerpo no ha sido encontrado.
La mujer, que trabajó en prostíbulos y que incluso tuvo uno a su cargo tiempo atrás, habría tenido una relación con la víctima, a la que se calificó de "proxeneta". En su testimonio, la mujer asegura que fue maltratada por el hombre y que éste la obligaba a entregarle el dinero que recaudaba.
En los archivos policiales la víctima figuraba como "desaparecido". Autoridades señalaron que el delito habría prescrito.