La Inspección General del Trabajo (IGTSS) investigará "a fondo" la situación de las domésticas extranjeras, luego que el sindicato denunciara que muchas de ellas están indocumentadas y son encerradas por sus empleadores en barrios privados de Montevideo.
El tema fue abordado ayer en una reunión entre representantes del Ministerio de Trabajo y el Sindicato Único de Trabajadoras Domésticas (SUTD).
El jefe de la Inspección General de Trabajo (IGTSS) Juan Andrés Roballo, dijo que en la fiscalización realizada en el último tramo de 2010 (en 2.500 hogares de Montevideo y Canelones) "se encontró trabajo extranjero en algunos lugares y en algún caso en proceso de regularización" de los documentos. En otros, tenían documentación uruguaya, afirmó.
Roballo señaló que a raíz de estas denuncias se hará una "investigación a fondo sobre los lugares donde se podrían estar dando estas situaciones". El funcionario comentó que el ministro de Trabajo Eduardo Brenta, se contactó con el Ministerio del Interior, porque de confirmarse las denuncias de encierro supondrían un delito penal. Roballo agregó que de la fiscalización realizada se observa una corriente de regularización del sector, que hoy abarca al 55% de las domésticas.
El SUTD también reclamó el cumplimiento de los ajustes salariales y que ese planteo no active el despido de trabajadoras.
Roballo marcó que la IGTSS fiscaliza y apunta a que se apliquen "buenas prácticas" para que se respeten los derechos laborales de los trabajadores, incluido el pago de los aumentos.
Mujica pidió más control
El presidente José Mujica se refirió a la situación de las domésticas extranjeras. "Como presidente le tengo que pedir a mi pueblo que trate a los trabajadores inmigrantes como a todos los trabajadores del país, sin discriminar los derechos que tienen por el hecho sustantivo de ser trabajadores", dijo en su audición de M24. "Por eso hemos encargado y rogado al BPS y al MTSS controlar, investigar, procurar acomodar la legislación de la región. Hay mucho que hacer", dijo.