La ministra de Salud, María Julia Muñoz, adelantó que en esta semana se firmará el convenio que incorpora al Clínicas al Fonasa. El acuerdo prevé el pago de determinadas prestaciones que el hospital brinda a los usuarios de ASSE.
La inclusión del Hospital de Clínicas en el Fondo Nacional de Salud (Fonasa) "ya está resuelta", afirmó ayer Muñoz, y agregó que "sólo falta ver con el rector de la Universidad de la República y el Ministerio de Economía los plazos y el desembolso que el Estado realizará para el normal funcionamiento del hospital".
Se anunció que esa reunión podría concretarse el este jueves 27. La intención del directorio de la Administración de Servicios de Salud del Estado (ASSE) es firmar el convenio en las próximas horas.
La ministra de Salud aclaró que en el convenio de inclusión del Hospital de Clínicas al Sistema Nacional Integrado de Salud (SNIS) no está prevista la capitalización de los usuarios -tal como pretende el Sindicato Médico del Uruguay (SMU) que elaboró una propuesta alternativa- sino que lo que se plantea es que ASSE pague una "cuota parte de los servicios asistenciales" que el Clínicas brinda a sus usuarios.
"Van a trabajar por proyectos definidos y por número de actividades que se realicen. Una vez definidos los proyectos se establecerán los plazos", puntualizó Muñoz.
El vocal de ASSE, Martín Dersarkisián, precisó que el centro del acuerdo es la compra de servicios y prestaciones por parte de ASSE al Clínicas. De esta forma, el hospital universitario cobrará por los servicios que ya viene prestando a los usuarios de Salud Pública y podrá manejar con su presupuesto los aspectos formativos y de investigación.
"Lo que se busca es el fortalecimiento de la investigación y la asistencia del hospital y procurar que las prestaciones que nos den sean de calidad", agregó el integrante del directorio de ASSE.
En ese sentido, ya se implementaron distintos convenios específicos entre ASSE y el Hospital de Clínicas como el "Convenio de Medicación Ambulatoria" y el "Convenio de Coagulopatías". También hay otros en curso como el de atención en oftalmología pediátrica.
El convenio marco, cuya firma se pretende en estos días, abarcará globalmente estos acuerdos.
Los fondos económicos se aportarán en función de las actividades efectivamente ejecutadas en el segundo y tercer nivel de atención, que serán evaluadas según los indicadores de resultados definidos en cada uno de los convenios específicos.
El convenio deberá ser firmado por la Universidad de la República tras su aprobación por el Consejo de la Facultad de Medicina.
Hasta el momento las negociaciones con ASSE se han manejado desde el Consejo de Facultad de Medicina.
Fuentes del Consejo de Medicina aseguraron a El País que el Consejo Directivo Central (CDC) de la Universidad de la República no pondrá trabas a la aprobación del convenio.
Sin embargo, no está claro que el acuerdo pueda suscribirse en el transcurso de esta semana como consecuencia de que ASSE no remitió el texto que pretende suscribir, según las mismas fuentes. Desde ASSE se ha consignado que en las próximas horas enviarán una comunicación oficial en la que se avienen a suscribir el documento con los avances alcanzados hasta el momento.
OTRA PROPUESTA. Pero a todo esto, el SMU insiste con una propuesta alternativa para el ingreso al Fonasa del Hospital de Clínicas con la "misma lógica" que el nuevo sistema de salud tiene para sus prestadores públicos y privados. La intención de los médicos es que se pague una cápita por sus usuarios y que el hospital tenga que cumplir determinadas metas asistenciales en contrapartida.
Para el presidente del SMU, Julio Trostchansky, la inserción del Clínicas al Fonasa con una calidad de prestador similar al resto de las mutualistas y los hospitales públicos puede redundar en una "mejora de la gestión" del centro universitario, pues permite que los dineros que se destinen al hospital "no caigan en saco vacío".
Al fijarse metas asistenciales para cobrar, el proceso es más transparente, explicó. Según estudios del SMU, la población de usuarios que debería ser "capitada" serían unas 200.000 personas que acuden al Clínicas para el segundo y tercer nivel de atención.
Mujica traba un debate entre candidatos en la Universidad
La Asamblea General del Claustro de la Universidad de la República viene organizando un encuentro con los candidatos presidenciales con el propósito de analizar la problemática de la educación superior en Uruguay.
Sin embargo, en el momento en que los encargados de las respectivas campañas se reunieron para organizar la forma en que se desarrollaría el encuentro, la representación se encontró con que desde el Frente Amplio no había señales de aceptar el debate.
El Frente Amplio manejó en cierto momento que José Mujica enviaría en su nombre al intendente de Montevideo, Ricardo Ehrlich, una figura importante en la interna de la Universidad, lo que cayó muy mal en la organización.
Ante ese planteo los representantes de Pedro Bordaberry y Pablo Mieres se negaron a concretar el encuentro si Mujica no forma parte de la actividad. Al cierre de esta edición el único candidato que tenía en agenda participar del encuentro era el ex presidente blanco Luis Alberto Lacalle.
Desde el comando electoral de Mujica se aseguró a El País que en esta jornada se decidirá si participa o no de la actividad. En ese sentido, desde la Universidad se remarcó que el feriado del 25 de agosto y la indecisión del candidato oficialista puede conspirar contra el evento.
Como alternativa a la probable ausencia de los candidatos presidenciales se maneja la posibilidad de que concurran asesores en materia de educación superior, lo que aún no está decidido.
La idea de las autoridades universitarias es recibir a los candidatos mañana miércoles a la hora 19.30. Cada candidato contaría con unos 15 minutos para desarrollar su visión sobre la educación superior y deberían aceptar preguntas.
Faltan más de $ 120 millones
El Hospital de Clínicas consume unos $ 780 millones anuales, equivalentes al 20% del total del presupuesto universitario. Desde la propia institución se maneja que con los fondos actuales puede continuar trabajando hasta el 30 de septiembre, ya que mantiene un déficit cercano a los $ 60 millones. La falta de fondos para cubrir los insumos básicos ha provocado que el sindicato de no médicos decidiera trancar el ingreso de nuevos pacientes. Estimaciones de la Comisión Directiva indican que se requieren unos $ 120 millones adicionales para cumplir con las obligaciones.