ROCHA | EDUARDO GONZÁLEZ
Un intento de suicidio por parte de un recluso de la cárcel de Rocha derivó en un motín que fue controlado por la Policía cerca de las cinco de la madrugada de ayer. Los presos destrozaron el sector de oficinas y el despacho del director del lugar.
El interno Jorge Recalde Amaral, procesado por rapiña y con dos hermanos más recluidos, fue llevado por personal policial a una celda de seguridad como consecuencia de haber quemado un colchón. El delincuente habría pedido para salir ante la muerte de un familiar.
Una vez en el interior de la celda, valiéndose de una sábana, intentó autoeliminarse. Los guardiacárceles lograron bajarlo de donde estaba y le practicaron acciones de reanimación para posteriormente derivarlo al Hospital de Rocha, donde evoluciona de forma favorable.
Esta situación generó un gran desorden que derivó en un motín, con gran parte de la población carcelaria movilizada. La guardia policial no pudo hacer frente al movimiento que destrozó puertas y candados, saliendo de las oficinas y llevando consigo las armas y equipos de comunicación.
Los reclusos rompieron el portón principal que da paso hacia las oficinas y una vez allí destrozaron los archivos y las computadoras. También fue destruida la oficina del director, Milton Sosa Bossi, quien se encontraba con licencia médica.
Con la ayuda de efectivos de la Jefatura de Rocha, se construyó un anillo perimetral compuesto por 50 policías, con el fin de evitar una fuga masiva del complejo carcelario.
El subjefe de Policía de Rocha, Selson Sosa, confirmó a El País que se dispararon algunas balas de goma como forma de intimidación frente a una situación que se presentó como delicada, más allá que a la postre, gracias al diálogo se logró superar. El juez Gerardo Fogliaco encaminó de forma coordinada las conversaciones que permitieron revertir el motín sin que se registren ni víctimas, ni lesionados.
Uno de los líderes del movimiento de internos logró conversar con la prensa y adujo que las causas del motín fueron a raíz de la falta de asistencia médica o la demora en sacarlo al recluso cuando estaba con riesgo de muerte tras intentar ahorcarse. Posteriormente, los reclusos depusieron su actitud, e hicieron notar sus reclamos de mayor atención a sus pedidos por parte de autoridades.
Cabe recordar que la cárcel de Rocha es la que registra el mayor hacinamiento del país. En la semana pasada la fuga de dos reclusos despertó la atención de las autoridades, quienes percibieron el panorama de tensión existente entre los reclusos. La inquietud se hizo notar por el sindicato de policías a través de su presidente, Diego González.
En el ámbito del Ministerio del Interior, coinciden en cerrar el establecimiento lo antes posibles, hecho que esperan concretar el año que viene. Autoridades y técnicos de la mencionada cartera de Estado habían visitado la cárcel meses atrás por la peligrosidad que encierra el recinto tanto para los guardias como para los presos.
La cifra
133 Es el número de reclusos que actualmente alberga la cárcel de Rocha. En el verano, la cifra alcanzaba los 200 internos.