Moreno Ocampo juró como primer fiscal de la Corte Penal Internacional

Bruselas - El primer fiscal de la naciente Corte Penal Internacional (CPI), el abogado argentino Luis Moreno Ocampo, prestó hoy juramente en La Haya, dando inicio así a la actividad de ese tribunal mundial, encargado de perseguir las violaciones de los derechos humanos.

El CPI es el primer tribunal de su tipo con carácter permanente, creado especialmente para tratar casos de crímenes de guerra y contra la humanidad y el genocidio.

Elegido en abril último en Nueva York, Moreno Ocampo prestó juramento en La Haya, en el Palacio de la Paz, sede de la Corte internacional establecida en marzo de 2003 con el apoyo de unos 90 países, poco menos de la mitad de los presentes en la ONU.

Moreno Ocampo ocupará el prestigioso cargo durante nueve años y no tiene derecho a la reelección.

Han rechazado la autoridad del CPI tres de los cinco miembros del Consejo de Seguridad: Rusia, China y sobre todo Estados Unidos, que lanzó una campaña de boicot para impedir que, precisamente, militares fueran denunciados frente a la Corte de La Haya.

Washington, que con el ex presidente Bill Clinton había suscripto el Tratado Fundador, con el actual primera mandatario George W. Bush, concluyó en cambio en las sombras unos cuarenta acuerdos bilaterales que bloquean la extradición hacia el CPI.

"Debemos aprender que no hay puerto seguro para la vida y la libertad si no logramos proteger a las personas en cualquier parte del mundo que se encuentren", afirmó Moreno Ocampo durante la ceremonia de juramento, en el que estuvieron presentes miembros de la familia real holandesa.

Este hombre de leyes, de 50 años, tiene una vasta experiencia en la materia y fue, en 1985, fiscal adjunto en el histórico proceso que condenó a las cúpulas castrenses argentinas de la última dictadura, que se extendió en ese país desde 1976 hasta 1983.

Años más tarde, fue también Moreno Ocampo quien encabezó el proceso judicial contra los militares "carapintadas" que participaron en la rebelión de 1990 contra el orden institucional.

Ahora, el ex fiscal argentino será quien deba decidir -con el asentimiento de los 18 jueces que integran la Corte- cuáles casos de genocidio y crímenes contra la humanidad deberán seguir adelante y tendrá a su cargo la responsabilidad de la elección del caso, dado que el CPI recibió ya alrededor de 400 recursos.

Según algunos observadores, los primeros casos deberían referirse a Colombia y el Congo, dos países que ratificaron el Tratato de Roma de 1998, que instituyó la Corte, boicoteada por ejemplo por Israel y la India.

El flamante fiscal anunció hoy que las denuncias se harán publicas "antes de un mes".

"El poder que les conferimos, dijo el presidente de la Asamblea de los Estados del Tratado de Roma, Zeid Ra´ad Zeid al-Hussein, no tiene precedentes en la historia por su amplitud y significado".

La jornada de hoy es "histórica", subrayó el presidente del CPI, el canadiense Philippe Kirsch, porque marca la última etapa de un largo camino iniciado con el proceso de N?remberg, en el que se procesó y juzgó a criminales de guerra nazis después de la Segunda Guerra Mundial, para dar a la comunidad internacional una Corte de este tipo.

La Human Right Watch y otras organizaciones no gubernamentales, en cambio, subrayaron el "enorme desafío" que Moreno Ocampo enfrenta, como es el de crear una "política penal coherente" en la elección de las numerosas opciones existentes para sus investigaciones.

Al mismo tiempo, su expectativa es que el fiscal en jefe del CPI sea absolutamente refractario "a cualquier presión de parte de los gobiernos". ANSA

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