-¿Considera que su renuncia va a cambiar en algo el conflicto argentino-uruguayo por la instalación de Botnia (hoy UPM) y el bloqueo del puente San Martín?
-No, con mi renuncia no va a cambiar, no tiene nada que ver. Los embajadores somos peones en todo esto. Lo que va a cambiar es a raíz de la actitud de ambos gobiernos, más rápido de lo que pensamos.
-Con Mujica en el gobierno, ¿cree que habrá algún cambio?
-Yo hablo de la actitud de ambos lados, no hablo de personas. Acá hay una voluntad política de resolver este problema, hay buena fe de ambas partes y el deseo de encontrar una solución justa y duradera a esta disputa que tanto dolor ha provocado.
-¿Cómo fue convivir con tres gobiernos de distinto signo político?
-He tenido la mayor receptividad de parte de todos los gobiernos. Fue excelente la relación con el gobierno de Jorge Batlle y su canciller Didier Opertti que es mi amigo personal. Tuve una excelente relación con Reinaldo Gargano, al igual que con Gonzalo Fernández, lo mismo con Pedro Vaz. Ni que hablar con Tabaré Vázquez que siempre me distinguió con su afecto, más allá de las dificultades.
-¿Habló de su renuncia con los cancilleres de Argentina y Uruguay?
-Al canciller argentino le presenté la renuncia y con el uruguayo hablé hace un mes.
-Usted dijo que abandona la diplomacia. ¿Tiene previsto dedicarse a la política?
-Sin duda, nunca dejé de estar. Por supuesto que dentro del peronismo, nunca fui otra cosa. Ese es un problema menor. Lo importante es conseguir una alternativa que dé esperanza a la juventud.
-¿Cómo es su relación con Cristina Fernández?
-La normal de un embajador con la presidenta.
-¿Y con Néstor Kirchner?
-Normal cuando era presidente.
-¿Y ahora?
-Ninguna.
-¿Y con Tabaré Vázquez?
-Me he sentido siempre muy distinguido y considerado por el presidente de la República. No tengo más que palabras de agradecimiento y reconocimiento.
-¿Cuándo la transición de Batlle a Vázquez usted presentó la renuncia?
-No.
-¿Cuál es la diferencia?
-La diferencia es que son ocho años. En Uruguay soy el embajador más antiguo y soy el embajador más antiguo de Argentina.
-¿Cómo se ve en el futuro?
-Trabajando, más allá de los comentarios que voy a vivir de una jubilación. Eso no es así, me voy dos años antes de poder jubilarme. Por tanto, el día que me jubile recibiré una jubilación como cualquier ciudadano argentino. Tengo que vivir de mi trabajo.