Marcelo Gallardo
Calles, peluquerías y hoteles de Punta del Este se vieron alborotadas el fin de semana debido al movimiento que generó en el balneario un casamiento al que asistió la "crema y nata" de la alta sociedad paraguaya.
Fiorella Friedmann Virgili y Antonio Zuccolillo Zavala cambiaron el lugar de su boda, luego de haberlo anunciado. Por razones de seguridad ya no sería Asunción la sede del enlace, sino Punta del Este.
Una caravana de vehículos Mercedes Benz, Porsche y camionetas 4x4 japonesas atravesó en la noche del sábado la península. La procesión de lujosos vehículos empadronados en Paraguay, transitó por Gorlero en dirección a la iglesia La Candelaria de Punta del Este.
En las primeras horas de la tarde las invitadas a la fiesta ya habían llamado la atención, cuando invadieron varias de las principales peluquerías que permanecen abiertas en el balneario durante la baja temporada.
Durante la fiesta se montó una discreta vigilancia por cuenta de custodios que trabajan para las familias del flamante matrimonio: Julio Eugenio Friedmann y Rosa María Virgili; Rodolfo Javier Zuccolillo y Guadalupe Zavala.
Luego de la ceremonia religiosa, los recién casados, sus familiares y sus invitados, partieron hacia el hotel Conrad donde, en el ballroom Punta del Este, se desarrolló la fiesta que dio marco y cierre al acontecimiento. El festejo duró hasta las primeras horas de la madrugada del domingo.
La drástica decisión de movilizarse hacia Punta del Este fue adoptada luego del intento de secuestro del que fue víctima un familiar de la novia, Rodolfo Friedmann.
En marzo pasado el diario asunceño Ultimas Noticias informó de esta inesperada derivación de la violencia urbana que viene azotando la capital paraguaya.
Así, a la emigración de algunas personalidades y de capitales hacia sitios seguros, se sumó la de hechos o fiestas que podrían provocar el accionar de grupos criminales.