EDUARDO BARRENECHE
Jueces y fiscales endurecen las penas a menores que rapiñan con elevada violencia y coinciden en que se incrementó la agresividad de estos adolescentes en los atracos. Una sentencia de un tribunal de apelaciones coincidió con esa línea.
El miércoles 4, tres menores fugados de la Colonia Berro asaltaron una barraca ubicada en Camino Carrasco y 20 de Febrero. Temiendo lo peor, el empresario se escudó detrás de uno de ellos. Este se zafó. El empresario se tiró boca abajo y se escondió detrás del mostrador.
"Quemalo, quemalo", ordenaba un adolescente a otro. Uno de los rapiñeros lo buscaba con el arma mientras el empresario se escudaba detrás del mostrador. El rapiñero apretó el gatillo pero no le salió el tiro. Un segundo delincuente disparó. La bala ingresó en el cuerpo del empresario pero no tocó ningún órgano vital.
Fiscales y jueces coincidieron en que las rapiñas cometidas por menores son cada vez más violentas y señalaron que piden penas más duras en estos casos. El centro de la discusión en las sedes de Menores entre jueces y fiscales es si existen o no elementos en estos expedientes para tipificar tentativas de homicidios en lugar de lesiones personales.
Al igual que lo que ocurre en la Justicia Penal de Adultos, en los juzgados de Menores también se mide la intención de matar por parte de los rapiñeros, dijo a El País el fiscal Gilberto Rodríguez.
Para juzgar la agresividad de los menores rapiñeros, los fiscales y jueces analizan la distancia del tiro, si los adolescentes utilizaron armas de verdad o no y si estas estaban cargadas a la hora de efectuar las rapiñas. También estudian contra qué lugar del cuerpo se realizan los disparos.
El fiscal Rodríguez afirmó que los menores utilizan el arma de fuego en lugar de una piedra o un palo para cometer la rapiña porque esta les permite someter a sus víctimas con mayor facilidad.
VIOLENCIA. Rodríguez advirtió que los menores rapiñeros están actuando "cada vez con más violencia. La utilizan cuando se ven reprimidos por la Policía o para someter más rápido a la víctima e irse lo antes posible del lugar", ya que saben que la respuesta de la Policía es rápida. "Cuando percibo que hay un aumento de la agresividad por parte del menor detenido, pido penas más duras", agregó.
Una posición similar manifestó el fiscal de Menores Gustavo Zubía. Dijo que solicita al magistrado que tipifique tentativa de homicidio cuando el rapiñero efectúa un disparo intencional que ingresa en el tronco de la víctima y si, además, ello se suma a un clima agresivo por parte del o los delincuentes durante el atraco.
"En esos casos interpreto que hay ánimo de matar y pido la calificación de intento de homicidio" en caso de que la víctima sobreviva al asalto, dijo.
Zubía coincidió con su colega al señalar que las rapiñas protagonizadas por menores "están cada vez más violentas. Estos usan armas de grueso calibre y tienen la voluntad de impactar a las víctimas".
Reiteró que para solicitar que a un menor se le impute un delito de tentativa de homicidio tiene que darse una serie de circunstancias: disparos a zonas vitales de las víctimas y desde muy cerca, y gritos violentos como, entre otros, "quemalo, limpialo, liquidalo".
La jueza de Menores Aída Vera Barreto coincidió con otros operadores judiciales sobre que los atracos cometidos por menores son cada vez más violentos. "Cada vez hay más rapiñas. Ellos están disparando cuando rapiñan", dijo. Sin embargo, Vera Barreto reconoció que no siempre tipifica tentativa de homicidio cuando el menor dispara a una de sus víctimas.
"Hay que analizar la intención de matar por parte del joven y si usan o no violencia" durante el atraco, explicó.
Según la jueza, los adolescentes disparan sus armas durante una rapiña cuando son enfrentados por las víctimas. "Ahí ellos tiran para ganar el enfrentamiento. Cuando ellos usan violencia desmedida, endurezco las penas", advirtió.
El juez de Menores Hugo Morales afirmó que hay que analizar cada caso para determinar la tipificación de delitos y señaló que aún existiendo pruebas similares sobre un hecho, un magistrado entiende que se trata de un caso y otro letrado considera que es un delito diferente.
Morales coincidió con otros operadores judiciales sobre que hay un incremento de la violencia en los menores pero advirtió que ello ocurre también en adultos.
"El aumento de la violencia no ocurre solo a hechos referidos a los delitos. También se percibe en ámbitos familiares, educativos y en el deporte. Es general el aumento de la violencia", señaló.
Morales citó el principio de proporcionalidad para explicar que a mayor violencia perpetuada en la comisión de un delito, "más gravosas" son las respuestas del sistema penal.
MUERTE. Días atrás, el Tribunal de Apelaciones de Familia de 1er Turno consideró que un adolescente tuvo el ánimo de matar a una de sus víctimas de una rapiña cuando le disparó a la cabeza.
Hace un mes, un adulto y un adolescente cometieron un asalto en un comercio de La Teja. Poco después, el adolescente fue detenido por la Policía y declaró que participó en el atraco porque "necesitaba dinero para comprarme ropa".
En el momento en que los rapiñeros pidieron el dinero a través de una pequeña ventana del comercio, la esposa del almacenero trató de huir. Uno de los delincuentes le efectuó un disparo con un revólver calibre 44 que pasó a pocos centímetros de la cabeza de la mujer.
En el Juzgado de Menores, el fiscal y el juez de la causa debatieron sobre si el hecho de haberle tirado y la bala rozado la cabeza de unas de las víctimas, el menor incurrió en una tentativa de homicidio o no.
La Fiscalía pidió que el magistrado tipificara el hecho como tentativa de homicidio. El magistrado no hizo lugar a la solicitud del fiscal y calificó el caso como rapiña con disparo de arma de fuego.
El fiscal apeló. El Tribunal de Apelaciones de Familia de 1er Turno le dio la razón en cuanto a que por los hechos ocurridos -el disparo a corta distancia a un órgano vital de la víctima como lo es la cabeza y el entorno violento con el que actuaron los dos delincuentes- cabría la imputación de tentativa de homicidio.
La sentencia del Tribunal de Apelaciones fue apelada por la defensa del menor y el expediente pasó a estudio de la Suprema Corte de Justicia (SCJ).
OPINIONES DE OPERADORES JUDICIALES
Gilberto Rodríguez: "Usan el arma para someter a víctimas"
Fiscal de menores
"Los menores están actuando cada vez con más violencia. La utilizan cuando se ven reprimidos por sus víctimas o por la Policía. Usan el arma de fuego para someter e irse lo antes posible".
Hugo Morales: "Hay un aumento de la violencia"
Juez de menores
La violencia ha aumentado en los adolescentes pero también en los adultos. Y no solo referida a ámbitos delictivos. Ese incremento se percibe en las relaciones intrafamiliares y en los liceos".