Grigori Perelman
MATEMÁTICO
Un matemático ruso rechazó un millón de dólares de premio que le otorgó el Instituto Clay de Matemáticas por resolver la Conjetura de Poincaré, uno de los enigmas más difíciles del siglo. Grigori Perelman encontró conveniente compartir su logro con su colega estadounidense Richard Hamilton, quien indicó el camino a seguir para resolver ese misterio matemático que por años inquietó a los científicos. El matemático premiado no es un hombre rico: vive con su madre y da clases de matemáticas particulares para mejorar sus ingresos.
El Pais de Madrid
El matemático ruso Grigori Perelman ha rechazado el premio de un millón de dólares por resolver el primero de los Problemas del Milenio, comunicó el Instituto Clay de Matemáticas . Perelman no acudió al congreso celebrado el 8 y 9 de junio pasados en París para celebrar la resolución de la Conjetura de Poincaré, por la que se le dio el premio, y ahora comunicó su rechazo.
La razón de esta decisión es que Perelman cree que su contribución a la resolución del problema no fue mayor que la de su colega estadounidense Richard Hamilton, quien indicó el camino a seguir, según la agencia Interfax.
La Conjetura de Poincaré estaba calificada como el mayor enigma del siglo XX. El Instituto Clay, con sede en Estados Unidos, no ha profundizado en las razones del rechazo, pero indica que en otoño anunciará el destino del dinero del premio, que se utilizará en beneficio de las matemáticas.
maestro particular. El matemático tiene 44 años y vive con su madre en un pequeño apartamento en un barrio periférico de San Petersburgo. A finales del año 2005, Perelman abandonó el Instituto de Matemáticas Steklov en el que trabajó, y desde entonces se gana la vida dando clases particulares, según los diarios rusos. Su madre recibe una pequeña pensión.
A Perelman, en el Congreso Internacional de Matemáticos realizado en Madrid en 2006, le otorgaron la Medalla Fields, también por la Conjetura de Poincaré, y no acudió a recogerla a pesar de ser el galardón más prestigioso de las matemáticas y a los esfuerzos de los organizadores. Sin embargo, entonces no la rechazó explícitamente aunque tampoco la aceptó.
El premio que Perelman rechazó ahora corresponde a la primera solución hallada para uno de los siete problemas seleccionados en el año 2000 por el Instituto Clay, fundado por el filántropo Landon T. Clay.
La selección reflejó los mayores desafíos a que se enfrentaban los matemáticos al iniciarse el siglo. "La solución de la Conjetura de Poincaré fue una sorpresa total", recordó el director del instituto, James Carlson, en recientes declaraciones "y eso es lo que pasará seguramente con los demás problemas. Es imposible saber cuál será el próximo en resolverse".
otros premios. El investigador Álvaro Pelayo es "un joven matemático brillante" que ha generado resultados "de alta calidad en una etapa muy temprana de su carrera". De esta forma describe el jurado del Premio José Luis Rubio de Francia, el trabajo de este madrileño, actualmente profesor en la Universidad de California en Berkeley. El galardón es para jóvenes matemáticos (hasta 32 años) y ha sido dotado con 3.000 euros que ahora lo otorga la Real Sociedad Matemática Española. Pelayo cuenta con una "larga lista de publicaciones, la mayoría de ellas en revistas especializadas, prueba de la variedad e importancia de sus contribuciones". Uno de sus maestros, co-autor de cuatro de sus trabajos, es el holandés, J.J. Duistermaat, uno de los matemáticos más influyentes de la segunda mitad del siglo XX.
La superficie de unA donut
Álvaro Pelayo, un joven español de 32 años, también se hizo acreedor de un importante premio en matemáticas. El talentoso joven trabaja en un área que estudia las propiedades geométricas de objetos de cualquier dimensión usando métodos del Cálculo. Un tipo de problema que aborda esta parte de las matemáticas es, por ejemplo, hallar la superficie de un objeto tan complicado como una donut. Más concretamente, el premiado ha investigado sobre todo en una rama de la geometría diferencial llamada geometría simpléctica, en la que muchos de los problemas proceden de la física, la ingeniería y las ciencias aplicadas.