FLORES | VÍCTOR D. RODRÍGUEZ
El asesinato de un adolescente sacudió a la ciudad de Trinidad. Fue muerto de un disparo en la cabeza. La posibilidad de que el crimen se vincule a las drogas es firme. La Policía local indaga a unas 40 personas, pero aún no está cerca la resolución.
El joven de 17 años, de iniciales J.C.M.F., fue encontrado por un vecino en la madrugada del martes en el barrio La Alegría de esta ciudad. Su cuerpo yacía junto al cordón de la vereda frente a un terreno baldío ubicado en el cruce de las calles Piedras y Oribe.
La víctima presentaba un disparo efectuado con un arma calibre 32. El proyectil ingresó por el ojo derecho y se incrustó en el cráneo, según la información aportada por la Policía. Desde el principio de las investigaciones las autoridades establecieron que el joven no murió en el sitio que fue hallado.
"Fue trasladado desde otro lugar", señalaron fuentes policiales. No presentaba otros signos de violencia, "estaba vestido y sin championes", indicaron las fuentes policiales.
Efectivos de la Seccional 1ª y de la Dirección de Investigaciones comenzaron las averiguaciones. Poco después encontraron una bolsa de nylon con ropas y un arma de fuego, presumiblemente la utilizada en el homicidio. El arma tenía la numeración de registro limada, de lo que se presume que se trataba de un arma hurtada y utilizada por delincuentes. Fue enviada a los laboratorios de balística de la Dirección de Policía Técnica en Montevideo.
El adolescente era hijo de un matrimonio de comerciantes, muy conocido en la zona, que tiene un quiosco en el centro de la ciudad. Últimamente el chico vivía con su abuelo en una zona rural y lo ayudaba en tareas de campo. El fin de semana pasado viajó a Trinidad y salió por la noche a divertirse. Esos son los últimos datos conocidos.
indagados. La tarea de los investigadores policiales ha sido intensa en estas horas.
Según informaron fuentes consultadas fueron indagadas unas 40 personas. En su mayoría se trata de personas que estuvieron en contacto con el menor, de una forma u otra, durante el fin de semana, indicó el coordinador ejecutivo de la Jefatura de Policía, José Chavat.
Las investigaciones se ciñen en torno a un joven de entre 18 y 20 años que habría estado junto a la víctima hasta una media hora antes del crimen. Esta persona, se informó, es la que aparece como más seriamente comprometida en el caso y ha sido interrogada en varias oportunidades.
La autopsia practicada por el forense indica que el deceso se produjo unas cuatro horas antes del hallazgo del cuerpo, alrededor de las 5 de la mañana del martes. Sin embargo, en la suma de testimonios recabados hasta ahora por la Policía queda una media hora en blanco, en la que se ignora qué ocurrió: entre las 4.30 y las 5 horas.
"Queda esa media hora por resolver", dijo a El País el inspector Chavat.
El móvil del crimen aún no se ha establecido. La posibilidad de que se vincule de algún modo con el tema de drogas no se ha descartado. Las inusuales características del crimen, de todos modos, ha desconcertado tanto a las autoridades como a la población de Trinidad que sigue expectante el caso.