Manera de ver las cosas

Muchas veces vemos a las personas que amamos de la manera que nos gustarían que fueran y no como son realmente. Puede ocurrir exactamente lo mismo con el "enemigo" al cual generalmente vemos como un ser completamente repudiable y carente de toda virtud.

El mismo tipo de error perceptivo puede llegar a ocurrir con uno mismo, por ejemplo cuando una persona posee una autoestima muy baja siente que hace todo mal y nada bien. En el otro extremo está la persona ególatra que se siente siempre infalible, dueña absoluta de la verdad y aunque no lo admita, en cierto sentido mejor que todos los demás.

En otros casos a veces las "maneras" de ver las cosas pueden hacer más soportable una realidad muy dolorosa. Por ejemplo en el caso del amor no correspondido puede ser más "llevadero" pensar que él o ella está pasando un mal momento, o que ya es así: una persona fría y distante o incluso que padece un problema psicológico grave.

Otra de las maneras en que frecuentemente se distorsiona la realidad es cuando, por la falta de una buena autoestima nos culpabilizamos por todo, alguien nos da un pisotón en la calle y le pedimos disculpas, somos víctimas de un engaño y pensamos que somos los culpables, que sin darnos cuenta debimos haber cometido algún grave error. En el otro polo del sesgo perceptivo también podemos encontrarnos con el infiel que siempre que puede responsabiliza a su pareja de lo que él mismo hace o hizo.

Los niños no tienen desarrollado su sentido de realidad, por eso confunden sus fantasías, deseos y necesidades con los hechos reales, sus padres no tiene defectos y los personajes de la ficción existen, se supone que al madurar la consolidación de la personalidad nos lleva a establecer límites claros entre lo real y lo imaginario, y de esta manera logramos una adecuada y exitosa interacción con el mundo que nos rodea.

Algunos Psicólogos sostienen que la edad mental promedio de la población adulta no supera los trece años. ¿será por esto que tantas personas distorsionan o "acomodan" los hechos de la realidad de acuerdo a sus emociones, preferencias, conveniencias, deseos o sentimientos?

Todas las mentiras que nos podemos decir a nosotros mismos suelen ser "blandas" pero a la larga nos enferman, sin embargo las verdades pueden ser duras o incluso muy duras, pero nos liberan y sanan.

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