Gaza | AFP. El primer ministro palestino Mahmud Abbas comenzó hoy por la tarde en Gaza negociaciones con diferentes grupos palestinos para intentar conseguir una tregua, después de que los enviados egipcios que hicieron de intermediarios en los últimos días no lograran fijar las bases para un acuerdo.
Sin embargo, tras 32 meses de sangrienta Intidada, el movimiento radical palestino Hamas había reavivado la esperanza de un cese de las hostilidades al afirmar el domingo que consideraba "prudente y seriamente" las propuestas de alto el fuego hechas por Egipto.
El ministro palestino de Relaciones Exteriores, Nabil Shaath, de visita en Luxemburgo, había manifestado el lunes su esperanza de que el Hamas se comprometiera a mantener un "alto el fuego total" a partir del martes.
Pero los representantes de 13 organizaciones islamistas y nacionalistas palestinas y una delegación egipcia dirigida por un importante responsable de los servicios de inteligencia, el general Mustafá al Buhir, no alcanzaron un acuerdo de tregua de los atentados durante un encuentro en Gaza, señalaron los participantes.
"Hamas quiere que Israel ponga fin a su ocupación e insiste en proseguir la resistencia", afirmó Ismail Abú Shanab, uno de los dirigentes del movimiento radical.
Tras la reunión, los participantes señalaron que el Hamas y la Yihad islámica habían reafirmado que estaban dispuestos a poner fin a los atentados suicida en territorio israelí si el ejército israelí dejaba de efectuar incursiones y "operaciones de liquidación selectivas".
Abbas provocó la indignación de las facciones palestinas radicales con el discurso que pronunció el 4 de junio durante la cumbre de Aqaba, en Jordania, en presencia del presidente norteamericano George W. Bush y del primer ministro israelí Ariel Sharon. En él, reclamó el fin de la Intifada armada.
Preocupado por la suerte de la "hoja de ruta", un plan de paz internacional que prevé la creación de un Estado palestino en 2005, Estados Unidos presionó a israelíes y palestinos para que acabe la violencia, que la semana pasada causó unos cincuenta muertos de ambos lados.
El diplomático estadounidense John Wolf, que viajó a Jerusalén encabezando un equipo de 12 observadores encargados de vigilar la aplicación de la "hoja de ruta", debía reunirse hoy con Sharon y con el jefe de la diplomacia israelí Sylvan Shalom.
Antes, Shalom descartó un "alto el fuego temporal que permita a los palestinos reanudar la violencia unilateralmente en unos meses, después de haber aprovechado la pausa para reconstituir sus fuerzas".
Sharon también excluyó hoy un avance "mientras el terrorismo continúe". "Mientras en el otro lado no haya nadie que quiera o pueda asumir la responsabilidad de la seguridad, Israel seguirá golpeando a los terroristas y a sus organizaciones", afirmó Sharon.
La "hoja de ruta" se enfrentó a un estallido de violencia. Israel lanzó una ofensiva contra el Hamas, intentando liquidar el 10 de junio a uno de sus dirigentes, Abdelaziz al Rantisi, y efectuando otros seis bombardeos aéreos en la franja de Gaza.
Por su parte, el brazo armado del Hamas reivindicó un atentado suicida en un autobús en Jerusalén que el miércoles pasado dejó 17 muertos, además del kamikaze.
El Hamas denunció hoy en un comunicado las declaraciones de Bush en las que pidió el domingo a la comunidad internacional que "luche con firmeza" contra el movimiento.