El caso de una maestra rociada con agroquímicos llegó a Primaria. Maestros exigen que las autoridades controlen y adviertan de las condiciones laborales en escuelas cercanas a cultivos. Denuncian que es común que se fumigue cerca de las escuelas.
La Federación Uruguaya del Magisterio (FUM) recibió en su última sesión a dos representantes de la Asociación de Maestros de Río Negro, quienes presentaron un informe sobre lo ocurrido y las actuaciones cumplidas por organismos del Estado.
Criticaron lo efectuado por el Ministerio de Ganadería, Agricultura y Pesca porque no se tomaron muestras de los productos utilizados para verificar que efectivamente se hayan empleado sustancias autorizadas en Uruguay.
Mientras se cumplen diversas actuaciones, la maestra Silvia Nobelasco, directora de la escuela 30 de Rolón -ubicada entre Sarandí de Navarro y Grecco- todavía presenta secuelas de haber estado en contacto con los productos químicos utilizados en las plantaciones de soja.
En abril pasado -como publicó El País- la docente salió del centro educativo para advertir al operario del "mosquito", que estaba fumigando una plantación de soja, sobre el impedimento legal de hacerlo a determinada distancia de la escuela. Lejos de lograr que la maquinaria detuviera su paso, esta se acercó aun más hasta que la docente sufrió en carne propia la aplicación de las peligrosas sustancias.
Inocencio Bertoni, director general de Servicios Agrícolas del Ministerio de Ganadería, reconoció días atrás que el hecho de que un "mosquito" fumigador aplicara agroquímicos cerca de la escuela constituyó una falta a la ordenanza.
Tras verse rociada, la docente debió higienizarse con abundante agua. Igualmente sufrió dolor de cabeza y picazón generalizada en todo el cuerpo.
La presidenta del sindicato de maestros en Río Negro, Lourdes Gorgoroso, informó a El País que varias semanas después del hecho, "la maestra continúa presentando pruritos en la piel y se evalúa realizarle un estudio más profundo para descartar otros efectos de agrotóxicos que tardan en ser eliminados por el organismo".
Gorgoroso explicó que el sindicato esperó un tiempo prudencial "para ver qué hacía Primaria".
VARIOS CASOS. "En la inspección nos informaron que no hicieron ninguna gestión porque las denuncias se concretaron a instancias de terceros. Ante esto resolvimos solicitarle al inspector de zona se trabaje en la elaboración de un protocolo para difundir y evitar situaciones como esta, que se reiteran en todos los departamentos del interior", dijo la presidenta de la gremial.
Estableció que el hecho fue denunciado también ante el Plenario Intersindical de Río Negro y en la Federación Uruguaya de Magisterio que, a su vez, resolvió plantear la problemática al Consejo de Primaria.
"Se exigió a las autoridades que se expidan al respecto y difundan una alerta general en defensa de los trabajadores. En la medida que se haga cumplir la normativa vigente, también se respetará el derecho de las poblaciones rurales", explicó Gorgoroso.
Agregó que ocurre con frecuencia que se fumigue cerca de escuelas en pequeños poblados del interior profundo, "pero la gente no se anima a denunciar porque generalmente tienen una relación de dependencia con las estancias de la zona donde ocurren estas faltas".