La tradicional lotería de Navidad española descargó el miércoles una lluvia de millones en todo el país, aliviando por un día la pesada carga de la crisis económica.
El primer premio del sorteo, conocido popularmente como "El Gordo", fue el de la serie 79250, dividida en 1.950 décimos, cada uno de los cuales ganó 300.000 euros (394.370 dólares). En total, la lotería repartió más de 2.300 millones de euros (3.020 millones de dólares) en premios.
Cada décimo cuesta 20 euros (26 dólares).
Tal y como suele ocurrir, la suerte fue poco egoísta y "El Gordo" repartió dinero en las principales ciudades del país. Madrid, Barcelona, Tenerife, Murcia, Cáceres, Palencia, Tenerife y el País Vasco vendieron algún décimo del número agraciado, alegrando el día a miles de personas.
Además de "El Gordo", la lotería distribuyó como cada año un buen puñado de premios menores por todo el territorio.
Un conocido bar de Barcelona vendió hasta 600 décimos del primer premio, repartiendo entre los clientes más de 180 millones de euros (236 millones de dólares).
"Conozco muchos casos de gente ahogados por la crisis y que les ha tocado la lotería en mi bar. Me siento un Robin Hood", dijo José Antonio Maldonado, dueño del bar de Pallejá de la capital catalana. "En mi vida he llorado tanto como esta mañana. A partir de ahora seguiré trabajando y pagando hipoteca, pero más feliz".
A pesar de la crisis y el desempleo, que roza el 20%, las ventas de décimos apenas cayeron un 0,26% con respecto a 2009. Según el organismo estatal de loterías, el gasto medio por persona en ``El Gordo´´ fue de 60 euros (79 dólares), hasta completar unas ventas de 2.695 millones de euros (3.542 millones de dólares).
El 70% de ese dinero se reinvierte en los premios y el 30% restante se lo queda el estado.
La lotería de Navidad es una de las tradiciones más arraigadas en la cultura española. El sistema estatal de loterías nació en el siglo XVIII como una forma de recaudar dinero para el erario. El primer sorteo navideño tuvo lugar en 1812 y desde entonces se celebra cada 22 de diciembre.
Millones de españoles siguen la transmisión de la lotería por radio, televisión e internet para ver si su boleto es uno de los premiados. Los números agraciados son extraídos de un enorme bombo y son cantados por los niños de la escuela de San Ildefonso, un antiguo orfanato de Madrid.
Los españoles suelen tirar de supersticiones para jugar a la lotería. Se eligen aniversarios o fechas significativas para comprar números. Este año, por ejemplo, el 11710 _ lo más parecido a la fecha en la que España se proclamó Campeona del Mundo de fútbol por primera vez en su historia, 11 de julio de 2010 _ se vendió íntegro en apenas dos semanas.
AP