Verdaderos éxitos de venta, los libros de autoayuda son presentados como infalibles varitas mágicas para resolver conflictos personales. Un estudio canadiense publicado en " Psychological Science" afirmó que los libros de autoayuda pueden perjudicar a las personas con baja autoestima, porque están imposibilitados de llevar a la práctica sus recetas. La psicóloga Nazarena Porto explica que no hay que exagerar sus logros, pero tampoco cargarlos con mala prensa: pueden ayudar al lector y nunca hacen daño. Ella recomienda la lectura de libros específicos -en general de autores uruguayos- que contribuyen a orientar al paciente en la situación que lo llevó a consultar a un profesional.
Ni bueno ni malo por sí mismo, el libro de autoayuda puede resultar muy útil cuando se elige a conciencia, entre la oferta de manuales de este estilo que se encuentra en las librerías.
No se trata de comprar cualquier libro en forma indiscriminada para aliviar un problema, sino que determinados autores pueden ser buenas herramientas en situaciones puntuales y otros no tienen por qué serlo. Un estudio confeccionado en Canadá sorprendió al revelar que los autoayuda podrían provocar en los lectores el efecto contrario, y terminar haciendo daño.
El estudio señala que las personas depresivas pueden verse alteradadas debido a que estos libros apuntan a potenciar lo positivo de cada ser humano, lo que entra en contradicción con la visión que los lectores tienen de sí mismos. Así, frases como "tu puedes" o "eres el mejor" entran en disonancia con la propia ima-gen, generan más depresión y refuerzan la autopercepción negativa.
SABER QUÉ COMPRAR. Sin embargo la psicóloga Nazarena Porto no estuvo de acuerdo con las conclusiones de este estudio canadiense. Indicó que si bien no siempre se obtienen los resultados esperados, estos libros no hacen daño.
"Lo importante es que el lector elija con cuidado el título y el autor adecuado. Una cosa es un texto que el profesional recomienda con propiedad, porque lo ha leído, y conoce la situación que atraviesa el paciente, y otra distinta es cuando el lector lo adquiere sin asesoramiento. En ese caso, no creo que resulte eficaz, aunque tampoco que termine provocando un daño."
Porto explicó que ella es terapeuta cognitiva e integrativa, y que tiene por costumbre recomendar a sus pacientes libros considerados de autoayuda.
"Dentro de lo que es la terapia cognitiva, nosotros recomendamos los libros del Dr. Alberto Chertok, autor de "60 mentiras que nos complican la vida", donde explica que lo que nos genera emociones negativas no son los hechos sino la interpretación de esos hechos. "Otro título que me parece aconsejable es `La relación con los demás`, de Albert Ellis. Hay otros títulos que tienen que ver con problemáticas específicas, como la depresión. En esos casos, yo recomiendo un libro del Dr. Álvaro Lista, que se llama `La Ciencia de la Felicidad` donde explica qué es la depresión, qué pasa con la química cerebral, qué se puede hacer, etc. Un libro de Margarita Dubourdieu que apunta en el mismo sentido, también me parece excelente", dijo la profesional.
Estos libros están relacionados con el desarrollo de la bio- sico-educación. A través de estas técnicas, una persona que sufre un trastorno de ánimo, logra comprender su enfermedad, y recuperarse mejor, porque tiene el conocimiento para comprender qué es lo que está pasando. Son técnicas que empezaron a utilizarse recientemente.
Porto afirmó que no cree en la eficacia de los libros de autoayuda como recetas mágicas, pero sí en aquellos libros que orientan a que la persona entienda que muchas veces son sus propios pensamientos los que generan emociones negativas. "Sin embargo, siempre es imprescindible el apoyo terapeútico", dijo.
Una respuesta útil
Es la mujer de mediana edad quien compra los libros de autoayuda, únicamente cuando está pasando por un conflicto, según explicaron en la librería Puro Verso. Los hombres y los jóvenes no se ven tentados por este tipo de literatura. Una de las vendedoras del local céntrico comentó que la aparición de los autores uruguayos en el mercado de autoayuda, sirvió a que estos cumplieran eficazmente el objetivo de guiar al lector en la solución de un poblema puntual. "En cierto momento atravesé por un conflicto personal y recurrí a estos libros. Los autores extranjeros no me aportaron gran cosa porque sus recetas eran inaplicables. Por ejemplo, advertían de la conveniencia de hacer un viaje para cortar con el estrés o cosas así, que yo no podía hacer. Pero los autores uruguayos me aportaron con su visión una serie de herramientas útiles para enfrentarme a ese problema en particular", explicó la mujer.