Los escribanos se agolparon para conseguir certificados

Desborde. Largas colas en Registros tras fin del conflicto

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Escaleras colmadas, pasillos repletos, una espera incierta. El día en que los funcionarios retomaron sus tareas, la Dirección de Registros se desbordó de escribanos que esperaron casi un mes para poder cerrar negocios a causa de un conflicto gremial.

"¿Vas a subir? Yo vengo mañana, capaz que está más calmo", le comentó una escribana a un colega. La mujer, de unos 50 años, abandonó la fila interminable de notarios y usuarios que se presentaron ayer, en el primer día en que los funcionarios registrales volvieron a trabajar con normalidad luego de 24 días de conflicto.

El lugar estuvo colmado desde temprano, a tal punto que se comenzó a atender al público a las 8.30, 45 minutos antes del horario establecido, a efectos de agilizar la demanda y descongestionar oficinas y pasillos.

Hasta la escalera que conecta la planta baja con el segundo piso -donde se centraliza la emisión de los certificados de inmuebles, automotores, prendas y comercio- estaba repleta de gente inquieta, con sus carpetas y expedientes en la mano. Muchos mostraban su sorpresa y hasta cierto desconsuelo al constatar que el interior del local también estaba abarrotado.

"Esto está saturado", comentó Gerardo, un escribano, ni bien se sumó a la larga fila. Pero aclaró que la atención en el mostrador había sido rápida, aunque no estaba seguro de que esto se mantuviera cuando llegara su turno para la entrega de la información requerida.

"La gente de todo un mes se juntó en estas dos horas", dijo gráficamente Gabriel. Este escribano estaba "virtualmente" en tres filas, para destrabar distintos trámites demorados desde comienzos de agosto. Para ello pidió a otras personas que le reservaran un lugar. "Esto es una locura", resumió.

A lo largo del conflicto, iniciado el 6 de agosto por reclamos salariales y de mejora de gestión, se vieron detenidas más de 15.000 operaciones comerciales. Las medidas de lucha significaron complicaciones además para los clientes que tenían que viajar o que ya lo habían hecho para cerrar negocios, así como para el cumplimiento de obligaciones con vencimientos ya fijados.

Mientras esperaban a ser atendidos, algunos escribanos informaban sobre su agenda: "Estoy en Registros, tratando de sacar la documentación que tengo acá adentro", comentaba por celular un hombre que deambulaba con sus carpetas.

Sergio, otro escribano, se dio vuelta para protestar porque "los paros siempre los pagan los usuarios". Cuestionó que los registrales trabaron trámites y dilataron negocios durante días y ahora casi no sufren descuentos. Escalones abajo, un veterano culpó a los gremios porque "hace 25 días que no se trabaja. Los escribanos de este país están de rehenes de los sindicatos", se quejó.

desborde. Sabiendo de antemano que habría una gran afluencia de público, la atención en esta jornada comenzó un rato antes de lo previsto, dijo Graciela Tapia, encargada del segundo piso. "Sabíamos que se iba a desbordar", admitió.

Los funcionarios argumentan que en este primer día básicamente tendrán que atender la entrega de certificados, ya que el procesamiento interno de la información solicitada fue cumplido pese al conflicto. La normalización del servicio llegará en función de la cantidad de gente que asista el primer día a reclamar sus certificados, estimó Tapia.

Quienes venden los formularios y timbres exigidos para los trámites notariales vieron, igual que los registrales, incrementar ayer su flujo de trabajo.

A las 15 horas se cerraron las puertas de la dirección de Registros. Pero los funcionarios siguieron atendiendo a quienes quedaron dentro del local, informó Carlos Crocce, de la Asociación de Funcionarios Registrales (AFR).

Explotó demanda

La reanudación del trabajo en la Dirección General de Registros multiplicó por diez el número de solicitudes de ampliaciones, indicó Carlos Crocce, del sindicato de registrales.

El promedio de ampliaciones requeridas es de unas 150 por día, ayer se solicitaron 1.500, dijo Crocce.

La ampliación es una "actualización de información registral" al momento de cerrar una operación comercial.

Además, se estima que en días normales, la Dirección de Registros emite 700 certificados para operaciones en la jornada laboral.

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